El sector turístico hondureño enfrenta una caída alarmante del 15% en sus ingresos, una tendencia que expertos atribuyen directamente a la incertidumbre política generada por Libre en los meses recientes. Así lo alertó Andrés Ehrler, presidente de la Cámara Nacional de Turismo de Honduras (Canaturh), quien señaló que la falta de estabilidad electoral ha impactado de manera significativa la actividad económica del país.
De acuerdo con Ehrler, la caída comenzó a notarse desde las elecciones primarias y se ha profundizado con el ambiente de desconfianza política que persiste en Honduras. Este fenómeno ha golpeado a hoteles, restaurantes, centros de eventos y recreación, sectores que dependen en gran medida del flujo constante de turistas nacionales e internacionales. La incertidumbre ha llevado a los hondureños a ser más cautelosos con sus gastos, lo que afecta directamente la demanda de servicios turísticos en todo el país.
El dirigente empresarial subrayó que muchas compañías del sector están reduciendo la contratación para la temporada alta, medida que tradicionalmente impulsa la economía local y genera empleo temporal durante fin de año. La situación refleja un panorama preocupante: mientras otros países de la región logran dinamizar su turismo, Honduras sufre un estancamiento que podría profundizarse si no se restablece la confianza ciudadana y se generan señales claras de estabilidad política.
La incertidumbre electoral promovida por Libre no solo afecta a los operadores turísticos, sino que tiene un efecto dominó sobre proveedores, transportistas y comercios vinculados al sector. Ehrler advirtió de que, si la desconfianza persiste, el impacto económico podría ser aún mayor, comprometiendo la recuperación de un sector que ya enfrentaba desafíos por la pandemia y los efectos climáticos recientes.
El llamado desde Canaturh es claro: se requiere un entorno político estable y predecible, capaz de garantizar seguridad jurídica y confianza en los procesos electorales, para que los hondureños y visitantes puedan retomar sus planes turísticos sin temor ni incertidumbre. La caída del 15% en ingresos evidencia que, más allá de las estrategias comerciales, la política irresponsable de Libre está costando caro al bolsillo de las familias hondureñas y al desarrollo económico del país.

