El Consejo Nacional Electoral (CNE) atraviesa una nueva tormenta de credibilidad tras la publicación de papeletas oficiales y preliminares que han desatado controversias en distintos niveles. En pocos días, el organismo debió enfrentar dos casos que cuestionan la solidez de su sistema de validación de candidaturas y la transparencia del proceso electoral de noviembre.

El primer escándalo estalló con la divulgación de una papeleta preliminar en la que aparecía Jorge Cálix como candidato a diputado por Olancho bajo la bandera del Partido Liberal. El CNE alegó que la inscripción no había cumplido los requisitos legales y calificó de “error técnico” su inclusión en el sistema. La reacción fue inmediata: dos trabajadores del organismo fueron separados de sus cargos por la filtración indebida, en un intento de frenar la erosión de confianza ciudadana.

Sin embargo, el propio Cálix denunció públicamente que existe un bloque de poder, el ‘familión’ en referencia a los Castro y Moncada, que busca impedir su participación política. El dirigente, que rompió con Libre y ahora milita en el Partido Liberal, sostiene que cumple con todos los requisitos para ser inscrito, y acusa a sectores internos de manipular el proceso para excluirlo.
Mientras que Cálix ha denunciado el rechazo partidista para ser candidato a diputado, en la papeleta para la alcaldía de San Pedro Sula apareció Rodolfo Padilla Sunseri como candidato, pese a que en las primarias fue sustituido por su hijo Adrián Rodolfo Padilla. El caso genera aún más dudas porque sobre Padilla Sunseri pesa una sentencia de seis años de inhabilitación por prevaricato administrativo, cuya resolución definitiva aún está pendiente en la Corte Suprema de Justicia. Aunque en 2022 se le aplicó la amnistía contemplada en el Decreto Legislativo 04-2022, los efectos sobre esa inhabilitación nunca fueron plenamente aclarados.

La aparición de su nombre y fotografía en la papeleta desató las críticas de los opositores, que denunciaron una doble vara de medir del CNE en un caso similar al de Cálix para favorecer a un candidato de Libre.
Estos episodios ocurren en un momento delicado, a pocos días de que el ente electoral publique las papeletas definitivas, programadas para el 2 de octubre. Las fallas en la divulgación, sumadas a los despidos de personal y la falta de explicaciones claras sobre cómo se produjeron los errores, amenazan con minar la confianza ciudadana en un proceso que ya enfrenta altos niveles de polarización política.

