Golpe chino: Honduras pierde pymes por la invasión de los productos chinos

Golpe chino: Honduras pierde pymes por la invasión de los productos chinos

El avance de las empresas y productos chinos en Honduras está golpeando con fuerza a la economía nacional, en especial a las micro y pequeñas empresas, que ya reportan más de mil cierres en el Valle de Sula y alrededor de diez mil empleos perdidos. Los comerciantes locales aseguran que la invasión de productos chinos a precios bajos y de dudosa calidad ha desplomado sus ventas hasta en un setenta por ciento, dejando a miles de familias sin sustento y debilitando la producción nacional.

Así lo denunció Victorino Carranza, presidente del Gremio de la Micro y Pequeña Empresa (Gremipe), quien alertó que la competencia es “desleal y demoledora” para los emprendedores nacionales.

Carranza explicó que los comercios chinos operan con exoneraciones y facilidades que no tienen las mipymes hondureñas, lo que les permite importar mercancía barata y desplazar a la producción local. Como ejemplo, relató que una prenda femenina que un empresario hondureño vende en 19 lempiras, los negocios chinos la ofrecen a 11. “No importa que la calidad sea cuestionable, el consumidor termina inclinándose por el precio, y eso está arrasando con nosotros”, advirtió.

Este impacto negativo coincide con el estrechamiento de los lazos entre el gobierno de Xiomara Castro y el Partido Comunista Chino. Desde la ruptura con Taiwán en 2023, Honduras ha apostado a Pekín con becas educativas, promesas de inversión y nuevos acuerdos comerciales. Sin embargo, los números revelan un panorama desequilibrado: entre enero y junio de 2025, el país importó productos chinos por más de mil quinientos millones de dólares, mientras que sus exportaciones apenas alcanzaron 18,9 millones. El déficit comercial con China ya roza los mil quinientos millones de dólares, el mayor en la historia reciente.

El sector camaronero, que fue presentado como la gran vitrina de exportación hacia China, atraviesa una crisis. A pesar de los contratos firmados este año para vender cerca de cuatro mil toneladas de camarón y generar divisas, más de sesenta empresas y plantas procesadoras han cerrado, y los productores aseguran que Taiwán sigue pagando mejores precios, incluso aplicando un arancel del veinte por ciento. Lo mismo ocurre con el café y el melón, productos que fueron parte del Acuerdo de Cosecha Temprana anunciado en 2024, pero cuyos beneficios aún no se sienten en el bolsillo de los trabajadores.

Mientras tanto, los negocios chinos se expanden en Tegucigalpa y otras ciudades del país, desplazando a los emprendedores locales que no pueden competir con el modelo de dumping que promueven estas cadenas. Empresarios y analistas coinciden en que Honduras ha priorizado la ideología sobre la estrategia económica, generando un escenario de dependencia que amenaza la sostenibilidad de miles de negocios nacionales.

La apuesta de Libre por acercarse a Pekín pretende traducirse en becas, acuerdos y gestos diplomáticos, pero en la práctica el saldo es preocupante: más empresas cerradas, menos empleos, un déficit comercial descomunal y un mercado hondureño que se inunda cada día más de productos chinos, dejando al país atrapado entre promesas incumplidas y una economía cada vez más frágil.

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