La reciente investigación de ICN.Digital vuelve a colocar a la familia Moncada en el centro de la controversia. El medio reveló que Mario Moncada, actual titular de la Comisión Nacional de Deporte, Educación Física y Recreación (Condepor), compró un terreno valorado en cuatro millones de lempiras en Talanga a su hermana, la candidata presidencial de Libre, Rixi Moncada.
Según el testimonio notarial número 4377282, la transacción se realizó el 28 de mayo de 2025, justo en el contexto de su designación como candidata. La propiedad, de más de nueve mil varas cuadradas, está ubicada en una zona comercial de alto valor junto al nuevo bulevar de acceso a Talanga. El documento confirma que el pago fue efectuado de contado, lo que ha despertado interrogantes sobre la procedencia de los fondos y el posible conflicto de interés entre dos figuras públicas de una misma familia.
El caso no es aislado. Investigaciones previas de ICN.Digital ya habían expuesto el patrimonio inmobiliario de Rixi Moncada, valorado en más de ocho millones de lempiras, incluyendo varias propiedades urbanas y rurales. Otro reportaje del mismo medio detalló que la candidata posee más de 82 manzanas de tierra distribuidas en diferentes zonas del país, lo que ha alimentado el debate sobre el rápido ascenso económico de Rixi Moncada, contrastando con su discurso de austeridad y justicia social.
La operación en Talanga refuerza la percepción de que el poder político ha servido como plataforma de acumulación patrimonial. Mientras Rixi Moncada mantiene un papel central en la estructura de Libre y se proyecta como candidata presidencial, su entorno familiar parece beneficiarse de movimientos económicos que involucran propiedades de alto valor. La compraventa con su hermano parece no ser más que un intento de ocultar su patrimonio a los votantes cara a las elecciones.
ICN.Digital sostiene que el terreno adquirido por Mario Moncada forma parte de una zona con alta proyección comercial tras las obras públicas impulsadas por el gobierno. Este detalle ha llevado a analistas a señalar posibles beneficios derivados de información privilegiada o decisiones estatales que incrementaron el valor de la propiedad.
La figura de Rixi Moncada se consolida así en una narrativa de poder y prosperidad ligada a su paso por cargos públicos. Su nombre, asociado a la gestión estatal y a un discurso de transformación nacional, aparece ahora vinculado a una red familiar que, según los registros notariales y las investigaciones disponibles, continúa expandiendo su patrimonio al amparo de la política hondureña.

