Salvador Nasralla llegó a Washington como el rostro visible de la delegación hondureña invitada a la audiencia del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, una sesión convocada para examinar el riesgo que sufre la democracia hondureña de cara a las elecciones generales de 2025. Su presencia no pasó inadvertida.
El aspirante presidencial del Partido Liberal, acompañado de las candidatas a diputadas Iroska Elvir y Maribel Espinoza, entre otras personas, aprovechó su presencia para exponer ante el Comité la preocupación creciente sobre el deterioro institucional del país y remarcó la necesidad de elecciones limpias, con reglas claras y un sistema que genere confianza entre los hondureños.
La audiencia, presidida por la congresista María Elvira Salazar, reunió a legisladores estadounidenses, analistas y observadores que han seguido de cerca la tensión política que vive Honduras. Durante su intervención, Nasralla planteó que la comunidad internacional debe comprender la dimensión de lo que ocurre y llamó la atención sobre los riesgos que enfrenta el sistema democrático del país. Según él, los hondureños están frente a un momento en el que el fortalecimiento de la transparencia electoral es indispensable para garantizar estabilidad.
Las declaraciones del presentador y político se suman a un coro de voces internas y externas que llevan semanas alertando sobre decisiones gubernamentales que podrían afectar el resultado de los comicios. En la sesión también se mencionó la preocupación por el papel de las Fuerzas Armadas y la necesidad de limitar su influencia en la administración electoral, recordando que organismos civiles deben supervisar todo el proceso.
La comitiva hondureña del Partido Liberal sostuvo reuniones paralelas con funcionarios, asesores legislativos y organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos civiles. El objetivo fue ampliar el panorama sobre cómo se percibe la situación del país desde Washington y explicar los retos que enfrenta la oposición ante un escenario cargado de tensiones políticas. Nasralla insistió en que Honduras necesita reglas transparentes y voluntad política para llevar adelante un proceso confiable que permita que cada voto sea respetado.
El viaje deja claro que el debate sobre la ruta electoral hondureña ya no se limita al territorio nacional. La discusión se trasladó al Capitolio, en un momento en el que la preocupación internacional aumenta y en el que cada gesto, cada mensaje y cada decisión influye en cómo se interpretará el desarrollo de las elecciones de noviembre.

