La Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) avanza en la estructuración de una inversión estimada en 70 millones de dólares para transformar de raíz el sistema de agua potable de Tegucigalpa y Comayagüela, con el respaldo técnico y financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA). El objetivo declarado por el alcalde Juan Diego Zelaya es inequívoco: eliminar el suministro intermitente que afecta a miles de familias capitalinas y garantizar agua de calidad, en cantidad suficiente y a costo razonable.

BID y JICA: dos frentes de cooperación para una crisis histórica
En una reunión de trabajo con la representante del BID en Honduras, Julia Johannsen, y equipos técnicos especializados en agua y saneamiento, la AMDC definió como eje prioritario la modernización y eficiencia del sistema de agua potable junto al saneamiento del río Choluteca. Zelaya fue directo al formular el objetivo de su administración en esta materia: «Al final, el objetivo en materia de agua es que todos tengamos agua, todo el tiempo, de buena calidad y a un costo razonable. Eficientar y modernizar el sistema actual es un elemento imprescindible para lograrlo».
En paralelo, la AMDC sostuvo reuniones con Kadoya Atsunori, representante de JICA, para definir acciones de corto y mediano plazo orientadas al mejoramiento del sistema de abastecimiento y al fortalecimiento de la capacidad de reducción de pérdidas. La cooperación japonesa complementa así el financiamiento del BID con asistencia técnica especializada en gestión hídrica urbana.
$70 millones para reconstruir la infraestructura desde adentro
La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), en coordinación con la AMDC y el BID, impulsa un plan estratégico que contempla un financiamiento de 70 millones de dólares, destinados a la modernización de redes, el fortalecimiento de la operación comercial y la ampliación de la cobertura del sistema en Tegucigalpa y Comayagüela.
Gustavo Boquín, gerente de la UMAPS, confirmó la dimensión del esfuerzo: «Estamos trabajando en el perfilamiento de proyectos y gestionando financiamiento con organismos internacionales como el BID, así como con cooperación reembolsable y no reembolsable de JICA». El plan incluye inversión en ahorro energético y tecnología para hacer más eficiente la distribución, así como la reestructuración operativa de la UMAPS hacia un modelo de gestión sostenible y resiliente, capaz de enfrentar la presión de una capital con crecimiento urbano acelerado.
La represa José Cecilio del Valle: primera obra nueva en más de 30 años
La dimensión del desafío queda en evidencia al revisar la herencia recibida. La represa San José, obra clave para el abastecimiento de agua potable, fue abandonada en noviembre de 2024 debido a incumplimientos de pago por parte de la administración anterior, con más de un año paralizada al momento de la toma de posesión de Zelaya.
Esa situación está siendo revertida. El alcalde confirmó que se ha retomado la represa José Cecilio del Valle, que será la primera represa nueva en más de 30 años en la ciudad. De manera paralela, se trabaja en la reducción de pérdidas y en la distribución de agua gratuita mediante pipas solidarias mientras la infraestructura permanente no cubre toda la demanda.
Zelaya también suscribió un convenio con la Asociación de Juntas Administradoras de Aguas (AJJAASFRAM) para fortalecer la gestión comunitaria del recurso hídrico, afirmando que «el tema del agua no solo es prioritario, es estratégico para la capital del país».
CAF suma compromisos: Tegucigalpa, primera ciudad latinoamericana con estrategia integral
La arquitectura de financiamiento supera al BID y JICA. La AMDC logró que Tegucigalpa sea la primera ciudad de Latinoamérica en contar con una estrategia de ciudad con la Corporación Andina de Fomento (CAF), enfocada en agua y saneamiento, infraestructura vial y recuperación de espacios públicos. Para la etapa de preinversión, la Alcaldía obtuvo un millón de dólares no reembolsables y un compromiso inicial de 100 millones de dólares, equivalentes a unos 2,600 millones de lempiras, aunque aún deben cumplirse procesos administrativos entre la CAF, la comuna y el Gobierno central.
La magnitud de los compromisos internacionales asumidos en apenas dos meses de gestión convierte la crisis del agua en Tegucigalpa en la primera muestra de capacidad de la administración Zelaya.

