La presidenta del CNE, Ana Paola Hall, lanzó un firme mensaje en defensa del orden democrático hondureño tras denunciar dos hechos que, según advirtió, representan graves intentos de intimidación contra la institución electoral en pleno proceso de escrutinio de las Elecciones Generales 2025.
Hall informó que, durante una reunión con el G16+, expresó su profunda preocupación por la reciente convocatoria del coordinador de Libre para movilizar a los colectivos del partido hacia las afueras del INFOP, lugar donde actualmente trabajan funcionarios del CNE y donde se resguarda material electoral sensible. La presencia de grupos políticos en ese punto fue interpretada como una presión indebida sobre quienes están ejecutando las tareas técnicas del proceso.
El segundo hecho señalado por la titular del organismo electoral es el comunicado de la Comisión Permanente del Congreso Nacional, en el cual —sin atribuciones legales y sin sustento probatorio— se insinúan supuestos delitos electorales cometidos por la consejera López-Osorio y por la propia Hall. La presidenta del CNE calificó esa comunicación como una intromisión política sin competencia y un acto que busca erosionar la credibilidad del proceso.
Ante estos escenarios, Ana Paola Hall fue categórica: “rechazo las acciones de intimidación que se están dando y me interpondré en el camino de quienes pretendan evitar la declaratoria de las Elecciones Generales”. Asimismo, reafirmó que como máxima autoridad del organismo electoral continuará defendiendo el proceso, recordando que su labor es parte fundamental del funcionamiento democrático del país.
El mensaje de Hall llega en un contexto de alta tensión, con sectores del oficialismo promoviendo movilizaciones y discursos que buscan presionar al árbitro electoral. Su postura firme envía una señal de estabilidad institucional y confirma que el CNE mantiene su compromiso con la transparencia, el respeto a la voluntad popular y la finalización del escrutinio conforme a la ley.
La presidenta cerró su declaración con una frase que ha comenzado a resonar ampliamente: “¡Honduras es primero!”, recordando que ninguna fuerza política puede situarse por encima de la institucionalidad ni de la paz democrática que el país exige en este momento decisivo.

