Basura y aguas residuales convierten los ríos de San Pedro Sula en focos de contaminación

Basura y aguas residuales convierten los ríos de San Pedro Sula en focos de contaminación

Los cauces cumplen una función esencial para el drenaje de la ciudad, pero la acumulación de residuos aumenta los riesgos sanitarios y puede agravar las inundaciones durante la temporada lluviosa.

San Pedro Sula, Honduras. Ríos, quebradas y canales de San Pedro Sula enfrentan una creciente contaminación provocada por la acumulación de basura, aguas residuales y otros desechos, generando preocupación por sus efectos ambientales y sobre la salud de las comunidades.

Un recorrido realizado por La Prensa constató que numerosos cauces que atraviesan la capital industrial funcionan actualmente como receptores de residuos domésticos y aguas negras, mientras cientos de familias habitan a pocos metros de estas zonas.

El problema adquiere especial importancia porque la red hídrica constituye una parte fundamental del sistema natural de drenaje de San Pedro Sula y del Valle de Sula.

Cuando botellas, bolsas, muebles y otros residuos bloquean los cauces, disminuye la capacidad de evacuación del agua y aumenta el riesgo de desbordamientos durante episodios de fuertes lluvias.

La contaminación también representa una amenaza sanitaria para las personas que viven cerca de los ríos, debido a la exposición a aguas residuales, malos olores, insectos y otros vectores asociados con diferentes enfermedades.

La problemática se suma a una deuda histórica de la ciudad en materia de saneamiento. San Pedro Sula acumula décadas sin contar con un sistema integral para el tratamiento de sus aguas residuales, muchas de las cuales terminan llegando al río Chamelecón.

También persisten los basureros clandestinos y las dificultades en la recolección de desechos en algunas zonas de la ciudad.

Expertos y habitantes demandan mayor vigilancia, limpieza permanente de los cauces y soluciones de largo plazo para el tratamiento de las aguas residuales, debido a que las intervenciones temporales no resuelven el origen de la contaminación.