Café catracho al alza: cifra récord, innovación y soberanía en aroma

Café catracho al alza: cifra récord, innovación y soberanía en aroma

El café hondureño vivió un salto sin precedentes: las exportaciones duplicaron su valor al pasar de US$678.5 millones a más de US$1,300 millones en apenas unos meses, gracias a los elevados precios internacionales y una inversión pública histórica.

Más allá del dato, el sector reporta un aumento del 87 % en ingresos entre octubre de 2024 y junio de 2025, alcanzando US$1 633.6 millones, catalizado por un incremento del 3.4 % en volumen exportado y precios promedio por quintal que treparon hasta US$355, un alza abismal frente a los US$196 del año anterior.

La producción no se queda atrás: la cosecha total proyectada para el ciclo 2024–25 está por superar los 7 millones de quintales, lo que consolidaría a Honduras como líder en café de alta calidad en Centroamérica.

Apoyo con visión productiva

El impulso no es casualidad. Entre enero y mayo de 2025 se duplicaron las exportaciones respecto al año anterior, gracias al respaldo decidido del Gobierno con más de L 6,200 millones en inversión pública dirigidos al campo y seguridad alimentaria. Esto incluye financiamiento productivo, bonos agrícolas, apoyo técnico y créditos accesibles para pequeños productores.

Destaca también la estrategia de bonos productivos distribuidos a más de 530,000 productores, la creación del programa Agro Bosques Resilientes Cafetaleros, y una reforma fiscal que favorecería la importación de maquinaria agrícola mediante exenciones tributarias seleccionadas.

Voceros del sector: visión desde la finca

Carlos Murillo, viceministro de Agricultura y Ganadería, calificó el momento como “una oportunidad histórica”, especialmente porque Honduras quedó exenta de los nuevos aranceles del 10 % que EE.UU. impuso a otros países. Estima un crecimiento adicional del 35 % a 50 % para el mercado estadounidense, mostrando que la estrategia comercial está funcionando.

Por su parte, Pedro Mendoza, titular de IHCAFE, destaca que el 2024/25 será memorable: “Las fincas están mejor cuidadas y el trabajo técnico rinde frutos”, dijo, aunque advirtió que las nuevas regulaciones de la Unión Europea sobre deforestación podrían afectar hasta el 55 % del café exportado si no se adapta la trazabilidad.

Transformación con raíces y proyección nacionalista

Esta realidad no solo es buena para la economía: es un canto a la independencia productiva. El café se erige como el mayor rubro agrícola, aportando más del 30 % del PIB agrícola nacional; más del 5 % del PIB global. Los más de 120,000 caficultores, muchos en zonas históricamente olvidadas como El Paraíso, Copán y Santa Bárbara, hoy pueden soñar en grande y producir con estabilidad.

Este despegue reafirma una verdad sencilla: la soberanía no se declama, se cultiva. En lugar de depender del banano o de migajas de préstamos extranjeros, Honduras exporta un producto de altísima calidad, con valor agregado, que compite con aroma y sabor en los mercados más exigentes del planeta.

El café de Honduras es orgullo nacional. No es producto de un milagro. Es fruto de planificación, inversión y coraje catracho, convencido de que quienes siembran con responsabilidad cosechan también independencia.

FNN se pronuncia: cuando el Gobierno lo hace bien, esté quien esté, FNN lo reconoce.