El cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga dedicó su homilía dominical en la Basílica de Suyapa a un fuerte llamado a la conversión y a la coherencia cristiana. En su mensaje, advirtió contra quienes buscan el poder “a toda costa”, señalando que no se trata de servir al bien común, sino de servirse a sí mismos. “Aunque se pongan títulos o rótulos de cristianos, no lo son”, afirmó.
El purpurado cuestionó además a quienes utilizan la fe como justificación de intereses personales o políticos, y alertó sobre el uso de las redes sociales para lanzar ataques disfrazados de religiosidad. Según dijo, detrás de esas actitudes no hay verdadera fe, sino egoísmo.
Durante la homilía también denunció la hipocresía de quienes creen ocultar sus faltas morales, recordando que robar, traicionar la familia o manipular la verdad no pueden quedar impunes. Al mismo tiempo, advirtió que la fe se debilita cuando se mezcla con ideologías, intereses económicos o ambiciones de poder.
El cardenal Rodríguez subrayó que la salvación no es algo que se compra, sino un don gratuito de Dios que requiere respuesta. Invitó a los fieles a una conversión auténtica, dejando atrás la pereza, el odio, la mentira y el rencor, para dar paso a la humildad, la misericordia, la justicia y la reconciliación.
“Este regalo es también una tarea: hay que conservarlo y hacerlo vida”, recalcó, insistiendo en que la esperanza debe ponerse en Cristo y no en seguridades terrenales.
Con este mensaje, el arzobispo de Tegucigalpa volvió a colocar en el centro de la discusión pública la necesidad de una fe viva y coherente, en un país donde la ambición política y la falta de valores siguen siendo motivo de confrontación.

