China pone en la mira el proyecto hidroeléctrico Patuca II-A

China pone en la mira el proyecto hidroeléctrico Patuca II-A

Un nuevo paso en la dependencia económica de China y un nuevo motivo de distanciamiento con los Estados Unidos. El gobierno hondureño quiere reactivar, con apoyo de China, el proyecto hidroeléctrico Patuca II-A, una obra valorada en más de 500 millones de dólares que busca generar 150 megavatios de energía. Una misión técnica del gigante asiático se encuentra en el país para realizar estudios de factibilidad, impacto ambiental y financiamiento, con la expectativa de que la construcción pueda arrancar en los próximos años.

Este proyecto no solo tiene implicaciones energéticas, sino también políticas y geoestratégicas. El respaldo chino en un megaproyecto de infraestructura marca un giro en la política exterior de Honduras, que con Libre ha pasado de estrechar vínculos con Taiwán y Estados Unidos a poner en manos de Pekín algunas de las inversiones más grandes del país. La obra, que además promete controlar inundaciones, aportar agua para riego y generar desarrollo en la región oriental, se presenta como el símbolo de esta nueva etapa de cooperación bilateral.

Al mismo tiempo, el avance con Patuca II-A alimenta la percepción de un mayor distanciamiento de Washington, que ha mostrado incomodidad ante la creciente presencia china en sectores estratégicos de Honduras. Para el gobierno, sin embargo, el beneficio inmediato es claro: asegurar financiamiento y asistencia técnica que permitan resolver la crisis energética, aunque el costo político sea un enfriamiento de la relación con Estados Unidos.

La apuesta del gobierno de Libre por China es, en definitiva, mucho más que un proyecto hidroeléctrico: se trata de un viraje que saldrá caro a Honduras.