El 30 de noviembre de 2025 queda marcado como un día decisivo en Honduras: la contundente derrota de Libre mostró que, a pesar de gobernar con todas las instituciones del Estado, el partido no consiguió retener la confianza ciudadana. A continuación, las 10 claves principales que explican la derrota de Rixi Moncada y su partido:
1. Candidata impopular
Desde el inicio, Rixi Moncada fue percibida como una candidata impuesta, sin consenso amplio dentro de Libre. Su postulación no convenció a muchos dirigentes ni simpatizantes. Su imagen pública —temple duro, rostro severo y discurso radical contra la empresa privada— no logró empatizar con una parte importante del electorado.
2. Verticalidad del poder en el partido
Aunque Libre se define como un partido plural, en la práctica impuso decisiones desde las cúpulas. La dirección fue percibida como autoritaria, marginando voces internas y generando fisuras profundas. Esa falta de democracia interna alejó a buena parte de su base.
3. Instrumentalización del Estado
El uso del Estado, sus instituciones y recursos públicos para beneficiar a sectores cercanos al poder fue un golpe duro. El abuso del aparato estatal, la persecución a opositores y el control mediático deterioraron la imagen del gobierno, debilitando la legitimidad de Libre.
4. Nepotismo y el “familión”
La concentración de cargos y privilegios en agrupaciones familiares generó rechazo social. El llamado “familión”, que involucraba a familiares del poder con posiciones de privilegio, impactó negativamente en la opinión pública, aumentando la percepción de favorecimientos indebidos.
5. Escándalos de corrupción
A pesar de llegar al poder con un discurso anticorrupción, el gobierno estuvo salpicado por denuncias de coimas, desvío de fondos públicos y plazas irregulares en instituciones y ministerios. La impunidad dio la impresión de que Libre era “más de lo mismo”.
6. Caso del video de “Carlón”
El escándalo del video que involucraba a un diputado cercano a la dirigencia conversando con narcotraficantes ofreciendo apoyo económico a la campaña fue un duro golpe mediático. Aunque hubo renuncias, la situación dañó gravemente la credibilidad del partido.
7. Abusos del poder legislativo
La conducta de algunos dirigentes del Congreso fue señalada como autoritaria: repartos de presupuestos arbitrarios, castigos a diputados de la oposición y ataques a medios críticos. Esa imagen de un poder legislativo abusivo terminó afectando el voto.
8. Hostilidad hacia sociedad civil y organizaciones independientes
Libre adoptó una actitud ofensiva hacia organizaciones de la sociedad civil, denunciándolas o atacándolas cuando criticaban abusos de poder. Esa postura generó rechazo en amplios sectores que no aceptan que las agrupaciones independientes sean silenciadas.
9. Ataques a líderes religiosos
Funcionarios y dirigentes del partido emprendieron campañas contra líderes de iglesias católicas y evangélicas que denunciaban abusos de poder. Amenazas, descalificaciones y hostigamiento generaron gran malestar social, particularmente entre fieles que tradicionalmente no apoyan un discurso confrontativo.
10. Desencanto social por incumplimiento de promesas y deterioro económico
La población experimentó desempleo, cierre de maquilas, alza de precios, crisis en hospitales, escasez de medicamentos y falta de oportunidades para jóvenes. Muchos ciudadanos consideraron que tras años de promesas, el cambio no se materializó, y el gobierno no cumplió con las expectativas de mejora social.
Conclusión
Estas 10 claves conforman un panorama de decepción, desconfianza y desgaste profundo del proyecto político de Libre. La combinación de impopularidad de la candidata, abuso de poder, corrupción, fracaso en cumplir promesas y confrontación con la sociedad —empresariado, sociedad civil, iglesias— convirtió lo que fue un proyecto de cambio en un símbolo de desencanto y fracaso electoral.

