La Villa Olímpica de Tegucigalpa permanece cerrada al público en medio de la polémica por su uso como alojamiento temporal para centenares de simpatizantes del Partido Libertad y Refundación (Libre) que llegaron a la capital tras el llamado a la movilización “sin retorno”, convocada por la candidata presidencial Rixi Moncada.
De acuerdo con denuncias de ciudadanos y usuarios, el complejo deportivo fue cerrado bajo el argumento de “mantenimiento”, mientras en su interior se hospedan seguidores del oficialismo en condiciones precarias, durmiendo en colchonetas sobre el suelo y recibiendo comidas frías. La medida provocó el malestar de los usuarios habituales de la Villa, que reclamaron la suspensión de actividades deportivas y recreativas sin previo aviso.
Videos en las redes sociales muestran que unidades de la Comisión Permanente de Contingencias (COPECO) transportaron colchonetas y provisiones hacia las instalaciones, lo que ha generado cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos con fines políticos, en un contexto de creciente tensión preelectoral.
El cierre de espacios públicos y las denuncias sobre la atención brindada a los manifestantes han desatado críticas tanto de la oposición como de ciudadanos independientes, que consideran inapropiado el uso de instalaciones deportivas con fines partidarios.

