La Procuraduría plantea revisar las disputas pendientes y utilizar acuerdos cuando resulten financieramente más convenientes que prolongar procesos arbitrales durante varios años.
Tegucigalpa, Honduras. El regreso de Honduras al CIADI abre una nueva discusión sobre cómo debe el Estado manejar las demandas arbitrales que permanecen activas y que pueden representar costos importantes para las finanzas públicas.
La Procuraduría General de la República considera que la conciliación puede convertirse en una herramienta estratégica para resolver determinados conflictos y reducir hasta en un 50 % el impacto económico de algunas disputas.
El planteamiento parte de que llevar todos los litigios hasta una resolución definitiva no necesariamente representa la opción más conveniente para el país.
El periodista Juan Carlos Barahona señaló en HRN que, dependiendo de las circunstancias de cada proceso, alcanzar un acuerdo puede permitir al Estado cerrar años de incertidumbre y disminuir los gastos asociados con abogados, arbitrajes y procedimientos prolongados.
El economista Sergio Zepeda coincidió en que negociar determinados casos no debe interpretarse automáticamente como una derrota legal.
Según explicó, la conciliación puede funcionar como una decisión financiera cuando el costo de continuar un litigio supera los beneficios potenciales de mantener la disputa.
La estrategia adquiere relevancia debido a que Honduras se reincorpora al CIADI sin que desaparezcan las demandas arbitrales que ya existían antes del retorno al organismo.
La Procuraduría anunció una auditoría de estos procesos con el objetivo de conocer el estado de cada expediente, estimar sus posibles consecuencias económicas y determinar cuáles podrían resolverse mediante acuerdos.
La utilización de la conciliación deberá analizarse individualmente y bajo criterios que permitan garantizar que cualquier decisión proteja los intereses del Estado.
El reto será encontrar un equilibrio entre defender jurídicamente al país y evitar que litigios prolongados continúen generando costos que podrían reducirse mediante soluciones negociadas.

