La consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, negó categóricamente la autenticidad de los audios difundidos por el Ministerio Público de Honduras que la implican en presuntas irregularidades en licitaciones y coordinación política con otros actores. López afirmó que esas grabaciones son fabricaciones creadas con inteligencia artificial (IA) y denunció que se trata de una campaña para desacreditarla y sacarla del proceso electoral.

Durante una comparecencia pública, Cossette López sostuvo que “definitivamente no soy yo, las conversaciones son absolutamente ajenas a mí. Son audios creados con IA”. Agregó que el material presentado por el fiscal general Johel Zelaya constituye una manipulación mediática y una violación de sus derechos. Según explicó, la filtración fue realizada con fines políticos y mediáticos, describiéndola como “un circo montado contra el país”.
La consejera también acusó directamente a Zelaya y al consejero Marlon Ochoa de orquestar una operación de desprestigio, y los responsabilizó por cualquier situación que atente contra su integridad. Anunció que emprenderá acciones legales contra el Estado por apología de odio y falsificación de su voz.
López sostiene la existencia de una clonación vocal mediante herramientas de inteligencia artificial, lo que en su criterio demuestra un nuevo nivel de manipulación en el ámbito político hondureño. En sus redes sociales, la consejera reiteró que los audios “no solo son falsos, sino peligrosos”, porque atentan contra la confianza pública y distorsionan el proceso electoral.
Fuentes cercanas al CNE mencionaron que López solicitará una verificación forense independiente de los archivos para establecer si se usaron técnicas de clonación de voz o generación sintética. También cuestionó la forma en que el Ministerio Público obtuvo y divulgó el material, alegando que no existe garantía de autenticidad ni cadena de custodia.
El caso ha generado amplia discusión sobre el uso de inteligencia artificial para fabricar pruebas falsas en contextos políticos. Expertos en tecnología y comunicación alertan que estas herramientas pueden manipular percepciones, erosionar la credibilidad institucional y afectar procesos electorales. Mientras tanto, Cossette López mantiene su posición: “no permitiré que una mentira tecnológica destruya mi nombre ni la transparencia del proceso electoral hondureño”.

