La economía hondureña muestra señales mixtas: mientras las exportaciones y las remesas alcanzan cifras récord, el gasto público revela un aumento preocupante en la burocracia administrativa, que absorbe cada vez más recursos sin que ello se traduzca en mayor productividad o inversión estratégica.

Burocracia en expansión
Según el informe económico del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), entre 2022 y 2025 el gasto en remuneraciones de la burocracia administrativa aumentó 46%, alcanzando los 15,801 millones de lempiras. Este crecimiento supera al del gasto salarial total de la administración central, que en el mismo periodo subió 33.8%.
El organismo empresarial advierte que esta expansión no necesariamente responde a prioridades estratégicas del país y que, por el contrario, limita el espacio fiscal para infraestructura, digitalización y políticas de productividad.
Economía con crecimiento moderado
En paralelo, el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) creció 3.9% al primer semestre de 2025, por debajo del 4.4% del año anterior. La intermediación financiera lideró con un crecimiento interanual de 10.8%, impulsada por préstamos al consumo y comercio.
Inflación y comercio exterior
La inflación interanual se ubicó en 4.41% en julio, mostrando una desaceleración frente al 5.06% de 2024.
En el comercio exterior, las exportaciones sumaron 6,654 millones de dólares en el primer semestre, un alza de 15.5% gracias al precio del café (+101%) y al aceite de palma (+14.2%). Las importaciones crecieron apenas 3%, lo que redujo el déficit comercial a 3,323 millones de dólares.
Remesas y reservas internacionales
Las remesas familiares llegaron a 7,413 millones de dólares hasta agosto, con un incremento del 25.4%. Mientras tanto, las reservas internacionales se ubicaron en 9,312 millones de dólares, equivalentes a 5.9 meses de importaciones.
Sistema financiero
El sector financiero presenta alta liquidez, con depósitos en aumento. No obstante, el crédito al sector privado apenas creció 1.3% en lo que va del año, reflejando cautela de los hogares y empresas ante tasas de interés elevadas y un entorno de incertidumbre.

