La crisis del sistema de salud pública en Honduras se profundiza con el aumento de la mora quirúrgica. Según una denuncia de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), 14,131 pacientes esperan una cirugía, de los cuales más de la mitad han superado el tiempo recomendado para su intervención. Esta situación refleja la creciente precariedad de la atención hospitalaria en el país.
Los hospitales más afectados son el San Felipe, Mario Catarino Rivas, Regional del Sur y el Hospital Escuela, que concentran la mayor parte de los casos en espera. En el Hospital de Roatán, la situación es aún más crítica, ya que todos los pacientes en lista de espera están fuera del tiempo recomendado para su cirugía. Además, de los 146 quirófanos en la red hospitalaria, 41 se encuentran inhabilitados, limitando la capacidad de atender a los pacientes.
La ministra de Salud se comprometió a alcanzar cero mora quirúrgica antes de diciembre de 2025. Sin embargo, ASJ advierte que esta meta solo será posible si se realizan al menos 430 cirugías semanales de manera sostenida, evitando que nuevas listas engrosen la mora existente. La ejecución presupuestaria limitada ha reducido la capacidad para comprar insumos, contratar personal y habilitar quirófanos, complicando aún más la atención.
La ASJ considera indispensable una gestión más eficiente y basada en resultados, con procesos acelerados y mecanismos de monitoreo constantes. También recomienda establecer alianzas estratégicas con hospitales privados, municipalidades y organismos cooperantes para ampliar la cobertura quirúrgica. La vida de más de 14,000 hondureños está en juego, y reducir la mora quirúrgica debe convertirse en una prioridad nacional urgente.

