El debate sobre la implementación del VAR en la Liga Nacional de Honduras volvió a encenderse este martes, luego de las declaraciones del dirigente Jorge Herrera, quien aseguró que la ausencia de esta tecnología es una deuda pendiente con el fútbol catracho.
Herrera expresó que los errores arbitrales continúan afectando la transparencia y el desarrollo de los torneos. “El VAR ya no es un lujo, es una necesidad. Estamos quedándonos atrás con respecto a otros países de la región”, señaló.
La discusión no es nueva. Desde hace más de dos años se ha mencionado la posibilidad de traer el sistema, pero los costos de instalación y capacitación han frenado los avances. Según dirigentes de la Federación, la inversión inicial rondaría varios millones de lempiras.
Los jugadores y entrenadores también han manifestado su preocupación, al considerar que el arbitraje hondureño enfrenta dificultades constantes en partidos decisivos. “Un gol mal anulado o un penal no pitado puede cambiar un campeonato”, afirmaron.
En países como México, Estados Unidos y Costa Rica, el VAR ya forma parte del día a día de las ligas. Honduras, en cambio, sigue confiando únicamente en la apreciación de los árbitros dentro del terreno.
Para muchos aficionados, la ausencia del VAR genera desconfianza y resta credibilidad a los torneos. En redes sociales, los reclamos son constantes después de cada jornada.
La Liga Nacional tiene la tarea pendiente de modernizarse y brindar un espectáculo a la altura. El balón está en la cancha de las autoridades, que deberán decidir si apuestan por dar ese salto tecnológico.

