El Consejo Nacional Electoral (CNE) confirmó que el padrón electoral quedó cerrado con un total de 6.7 millones de hondureños habilitados para votar en las elecciones generales del 30 de noviembre de 2025. De ellos, 400,000 está registrados en el exterior y medio millón son nuevos votantes. Esta cifra marca el punto de partida oficial para la organización del proceso, donde cada detalle será determinante para garantizar la transparencia.
En este contexto, el proceso de adjudicación del Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) ha generado debate. La empresa Smartmatic quedó fuera de la competencia y será este 30 de agosto cuando se adjudique oficialmente el contrato a la compañía que asumirá la responsabilidad de operar el sistema de transmisión de resultados.
De forma paralela, la presidenta del CNE, Cossette López, remarcó que la observación nacional e internacional tendrá un papel clave. Sin embargo, subrayó que los consejeros Ana Paola Hall y Marlon Ochoa aún no se han pronunciado sobre la inclusión de organizaciones como la ASJ y el CNA en calidad de veedores, lo que mantiene abierto el debate en torno a la transparencia del proceso.
A esta situación se suma la falta de presupuesto para la Unidad de Política Limpia y el Tribunal de Justicia Electoral. La ausencia de recursos mantiene en incertidumbre a dos de los entes llamados a fiscalizar y garantizar la legalidad de las campañas y la resolución de conflictos electorales.
Finalmente, en el plano político, el alcalde sampedrano y presidente del Partido Liberal, Roberto Contreras, ofreció disculpas públicas tras la polémica generada por un video en el que aparecían ataúdes con fotografías de líderes políticos. Según dijo, no fue su intención ofender a la ciudadanía, aunque el episodio incrementó la tensión en medio de un ambiente electoral ya marcado por la confrontación.

