El éxodo hondureño a El Salvador durante la Semana Morazánica provocó la salida de 149 millones de lempiras del país

El éxodo hondureño a El Salvador durante la Semana Morazánica provocó la salida de 149 millones de lempiras del país

El feriado más esperado del año, símbolo del descanso y del movimiento económico nacional, se transformó este 2025 en un reflejo de fuga de divisas. Durante la Semana Morazánica, la salida masiva de hondureños hacia el extranjero, como El Salvador, provocó que el país perdiera aproximadamente 149 millones de lempiras en consumo turístico, dinero que benefició directamente a los países vecinos.

El cálculo surge del cruce entre las cifras oficiales del Instituto Nacional de Migración y los promedios de gasto diario en los destinos más visitados por los viajeros hondureños. Se estimó una estadía promedio de tres a cuatro noches, con un gasto diario variable según el país. De esa forma se determinó el impacto económico por destino:

🇸🇻 El Salvador: L 135,615 452
🇬🇹 Guatemala: L 4,491 456
🇳🇮 Nicaragua: L 9,068 013

El aumento respecto al año anterior fue notable. En 2024, 17,092 hondureños visitaron El Salvador; en 2025 la cifra subió a 30,678, un crecimiento del 79%. En Guatemala, los viajeros pasaron de 12,455 a 12 963, mientras que Nicaragua registró un salto de 4,294 a 6,580 visitantes. Sumados, representan más de 13,500 personas adicionales que prefirieron pasar sus vacaciones fuera de Honduras.

El Salvador lidera el atractivo regional gracias a su actual clima de seguridad, infraestructura vial y campañas que promueven playas limpias y servicios turísticos eficientes. Los hondureños gastaron allí un promedio de 115 dólares diarios, frente a los 101 dólares en Guatemala y 45 dólares en Nicaragua. Esta diferencia explica el fuerte peso del vecino salvadoreño en la salida de divisas hondureñas.

La tendencia no solo revela un fenómeno económico, sino también político. Las deficiencias en la seguridad interna, el mal estado de las carreteras y la falta de incentivos reales para el turismo nacional han reducido el interés por vacacionar dentro del país. Mientras el Gobierno insiste en campañas de promoción, los resultados reflejan un desgaste de su política turística, incapaz de retener a los propios ciudadanos.

El éxodo vacacional también se alimenta de la percepción de que los países vecinos ofrecen una experiencia más organizada y segura. Familias que en años anteriores recorrían Copán, Roatán o La Esperanza optaron este año por playas salvadoreñas o destinos guatemaltecos, moviendo con ello millones de lempiras fuera de la economía local.

La Semana Morazánica 2025, que debía fortalecer el turismo interno, termina dejando una cifra contundente: 149 millones de lempiras se fueron con los viajeros, un recordatorio del reto que enfrenta Honduras para recuperar la confianza de sus propios turistas.