El fiscal general, entre la broma y la farsa

El fiscal general, entre la broma y la farsa

Por interés de nuestros lectores, queremos destacar el editorial de anoche de Rodrigo Wong en Abriendo Brecha y elaborar un reportaje citando los pasajes más claros y potentes de su análisis, donde con lenguaje directo y catracho desmenuza la supuesta conspiración contra Manuel Zelaya.

Wong no se anduvo por las ramas: calificó la intervención del fiscal general Johel Zelaya como un verdadero “chacoteo”, un acto más propio de una comedia política que de una institución seria. Con la voz nerviosa y el discurso enredado, el fiscal anunció la captura de tres supuestos implicados en un “plan” para matar a Mel, derrocar al gobierno y sabotear las elecciones. Un guion que, dicho en palabras del editorialista, parecía “más cuento de camino real que operación de inteligencia”.

En su estilo llano y contundente, Wong describió a los tres detenidos como “hombres con pinta de que apenas pueden matar un zancudo”, sin armas, logística ni respaldo real para ejecutar semejante plan. “En lugar de infundir temor, provocan risa”, remarcó, subrayando que una acusación de esa magnitud exige pruebas serias, no show.

La crítica fue más allá: el editorial denunció que mientras la fiscal general de Estados Unidos lanza acusaciones gravísimas sobre vínculos de Honduras con el narcotráfico —acusaciones que involucran al propio gobierno—, la respuesta interna es armar un circo mediático para tapar la tormenta internacional. “Eso no es defensa de la patria, es puro teatro para entretener la barra”, sentenció Wong.

El mensaje central es claro: el Ministerio Público perdió la oportunidad de mostrar seriedad y terminó prestándose a un montaje que solo mina la confianza ciudadana. En un país golpeado por la violencia y la corrupción, las instituciones no pueden darse el lujo de jugar de chiste.

FNN lo reafirma: Honduras necesita verdad y responsabilidad, no cortinas de humo con sabor a sainete político.