El Ministerio Público obtuvo una orden judicial que suspende temporalmente la construcción de tres hospitales financiados con fondos nacionales, mientras investigan posibles delitos en su ejecución. Las obras afectadas corresponden a los centros hospitalarios de Salamá, en Olancho; Santa Bárbara; y Ocotepeque.
Una orden judicial, no solo administrativa
El portavoz del Ministerio Público, Yuri Mora, precisó que la paralización no es una decisión unilateral del Ejecutivo sino el resultado de una medida judicial. El ente acusador solicitó ante un juez una medida de neutralización de los efectos del delito, y el juez la concedió, ordenando la detención temporal de las obras mientras se determina si existe responsabilidad penal y quiénes son los imputados. La Fiscalía para el Combate a la Transparencia y la Corrupción Pública conformó un equipo multidisciplinario integrado por fiscales, auditores e ingenieros para dirigir las pesquisas.
Sobrevaloración como hipótesis central
Los tres proyectos forman parte de un paquete de ocho hospitales prometidos durante la administración de Xiomara Castro y están a cargo de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT). El ex ministro de Salud José Manuel Matheu señaló que los costos de los hospitales de Salamá, Santa Bárbara y Ocotepeque se dispararon de 79 millones de dólares, cuando el proyecto estaba bajo gestión española, a 279.23 millones de dólares bajo la SIT, un incremento de 200 millones de dólares sin cambios sustanciales en complejidad ni alcance.
El TSC analiza 29,500 folios de contratos
El Tribunal Superior de Cuentas inició su propia revisión luego de que la SIT lo solicitara el pasado 8 de abril. El portavoz Rodolfo Isaula confirmó que el análisis abarca unos 29,500 folios con documentación contractual. Un equipo multidisciplinario del TSC se trasladará a los tres sitios de obra para verificar si el avance físico registrado corresponde efectivamente a lo estipulado en los contratos suscritos. El informe final, a cargo de la Gerencia de Auditoría Sectorial, determinará si existen responsabilidades de tipo penal, civil o administrativo.
Cada hospital, con problemas distintos
Las causas de la suspensión varían según el proyecto. El Hospital Básico de Salamá fue paralizado por falta de presupuesto para completar las etapas finales y por cuestionamientos sobre la transparencia de los desembolsos previos. El Hospital de Ocotepeque quedó detenido tras hallazgos sobre deficiencias en la planificación y dudas sobre la viabilidad física del terreno donde se ejecutaban las obras. En el caso de Santa Bárbara, las investigaciones apuntan a inconsistencias en los procesos de contratación.
Asfura: «Los fondos nacionales no existen»
El presidente Nasry Asfura respaldó la medida y fue categórico al señalar que los hospitales se financiaban con fondos que no estaban disponibles en la estructura presupuestaria del Estado. «Son fondos nacionales que significan dejar de pagarle a proveedores, a medicinas, a planillas para ponernos a hacer estos hospitales», dijo el mandatario a su regreso de una gira internacional. Asfura aseguró que desde el inicio de su administración ya se había tomado la decisión de revisar estos proyectos ante las dudas sobre su financiamiento, y que el gobierno continuará fortaleciendo la red hospitalaria operativa, incluyendo el Hospital Escuela, el Hospital del Tórax y el Hospital San Felipe.
Los tres hospitales restantes del paquete original, con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), continúan en ejecución sin interrupciones.

