El padre Melo exige a Xiomara que restaure la confianza ciudadana en las FFAA

El padre Melo exige a Xiomara que restaure la confianza ciudadana en las FFAA

El sacerdote jesuita Ismael Moreno, conocido como padre Melo, advirtió que las elecciones generales del 30 de noviembre corren peligro si el Gobierno y los partidos políticos no rectifican el rumbo que ha llevado al país a un clima de desconfianza y confrontación.

Durante declaraciones recientes, el religioso señaló que la presidenta Xiomara Castro tiene una responsabilidad directa como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras. Le pidió restaurar la confianza ciudadana en las FFAA y garantizar que su papel se limite al apoyo logístico que establece la Constitución. Cualquier intento de involucrar a los militares en tareas que competen a los organismos electorales, dijo, pondría en riesgo la legitimidad del proceso electoral.

El sacerdote lamentó que el Consejo Nacional Electoral (CNE) mantenga una composición excesivamente politizada, lo que dificulta transmitir credibilidad y transparencia. También alertó que las disputas entre consejeros, los ataques entre instituciones y la manipulación del discurso público abren la puerta a un conflicto poselectoral de graves consecuencias.

Para Moreno, la única salida pasa por un compromiso genuino del Gobierno con la neutralidad institucional. Dijo que Honduras necesita un proceso donde los votos se cuenten sin intervención indebida y donde las Fuerzas Armadas sean vistas como garantes del orden, no como árbitros políticos.

El mensaje del padre Melo llega en un momento de creciente desconfianza hacia las autoridades y de cuestionamientos sobre la independencia de los órganos electorales. Sus palabras coinciden con la percepción ciudadana reflejada en encuestas recientes, que muestran un rechazo mayoritario a que los militares tengan acceso a los resultados electorales.

La advertencia del sacerdote se interpreta como un llamado a la prudencia y a la responsabilidad estatal. Restablecer la confianza, dijo, no es un gesto simbólico, sino una condición indispensable para que la ciudadanía crea en la posibilidad de una elección limpia, pacífica y verdaderamente democrática.