El respaldo público de Donald Trump a Tito Asfura coloca a la diáspora hondureña en el centro del debate

El respaldo público de Donald Trump a Tito Asfura coloca a la diáspora hondureña en el centro del debate

El reciente mensaje de Donald Trump en su red social, en el que respalda abiertamente a Tito Asfura y alerta sobre una supuesta amenaza del “narcocomunismo” en Honduras, ha provocado un giro inesperado en los últimos dos días de la campaña presidencial, que afecta directamente en Libre y su candidata, Rixi Moncada, tachada de comunista, aliada de Maduro y descartada como interlocutora para poder resolver los problemas que afecta a la diáspora hondureña: posible impuesto a las remesas (el 27% de la riqueza nacional), estatus TPS y relaciones militares.

Aunque el número de votantes hondureños en Estados Unidos es limitado —con un censo que prevé no más de 15.000 electores votantes distribuidos en apenas 15 centros de votación—, el impacto político se refleja indirectamente en los votantes locales que tienen familiares en el exterior y dependen de temas como las remesas, la migración y la relación bilateral con Washington.

El posteo de Trump coloca en el centro del debate electoral asuntos que tradicionalmente se habían tratado con cautela: política migratoria, el futuro del TPS, remesas y apoyo militar. Voceros de Asfura han resaltado que el respaldo del presidente estadounidense podría facilitar una interlocución más directa y favorable para Honduras en estos temas, lo que podría influir en la percepción de los votantes que dependen económicamente de familiares en EE.UU.

Por su parte, la campaña de Rixi Moncada ha denunciado el posteo como una forma de intervencionismo electoral e injerencia en los asuntos internos del país.

Analistas señalan que el verdadero efecto del respaldo de Trump no se dará en las urnas del exterior —limitadas en alcance y logística—, sino en el electorado nacional, cuyos votos podrían verse condicionados por la expectativa de mejores condiciones económicas y migratorias derivadas de una relación cercana con el gobierno estadounidense. Las remesas, que representan una parte fundamental del ingreso familiar en Honduras, se convierten así en un eje no declarado pero decisivo de esta etapa final de la campaña.

A solo 48 horas de las elecciones del 30 de noviembre, los candidatos han tenido que redefinir sus mensajes y abordar con mayor intensidad las políticas hacia Estados Unidos, un factor que podría inclinar la percepción de los votantes en una contienda marcada por la polarización y la incertidumbre.