ENEE: «fabulosamente mal»

ENEE: «fabulosamente mal»

Hacía falta un funcionario que dijera la verdad en voz alta. Guillermo Peña Panting, nombrado gerente titular de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica el 8 de mayo, lo hizo sin eufemismos: las finanzas de la ENEE están «fabulosamente mal». La frase es incómoda, brutalmente precisa, y debería leerse como lo que es: la síntesis más honesta del estado de la principal institución económica de Honduras.

El diagnóstico que nadie quería firmar

La ENEE acumula una deuda superior a los 118,800 millones de lempiras, registra pérdidas mensuales de 1,300 millones de lempiras y opera con pérdidas energéticas cercanas al 38%. El ministro de Energía, Eduardo Oviedo, anunció la emisión de bonos soberanos para pagar solo a generadores, con desembolsos proyectados de 600 millones de dólares durante este año. No es un plan de recuperación; es una transfusión de emergencia para una institución que sangra todos los días. A esto se suma que desde enero de 2020 hasta el 8 de mayo de 2026, la ENEE funcionó 2,310 días sin un gerente en propiedad, mientras las pérdidas operativas se acumulaban sin que nadie tuviera la responsabilidad definitiva de detenerlas.

La herencia del gobierno anterior

El gobierno de Xiomara Castro no solo dejó una ENEE endeudada; la dejó estructuralmente más cara. Durante esa administración, el personal de la estatal pasó de 3,500 a 6,500 empleados, un incremento del 86% en la planilla sin mejora proporcional en el servicio. El plazo de 28 días para el pago de facturación, otro legado de esa administración, fue descrito por el propio Peña Panting como una medida adoptada «en una época política», es decir, una decisión electoral disfrazada de política energética.

El perfil del nuevo gerente

Peña Panting es economista con paso real por el sector: fue director del Operador del Sistema, entidad que coordina el Sistema Interconectado Nacional. También es fundador de la Fundación Eléutera y fue figura clave en el diseño legal de las ZEDE, una orientación ideológica favorable al mercado que puede atraer inversión privada al sector, pero que merece seguimiento en cuanto a sus efectos sobre el usuario final. El propio Peña Panting declaró que su prioridad es «la caída del precio para el usuario»; Honduras tiene una historia larga de gerentes de la ENEE con prioridades declaradas que no sobreviven al primer trimestre de gestión.

El FMI ya fijó el plazo

Esta semana el FMI condicionó el desembolso de 245 millones de dólares a avances concretos en la reforma energética: reducción de pérdidas, armonización contable y publicación de indicadores de desempeño. El Directorio Ejecutivo evalúa el caso en junio, lo que le deja a Peña Panting menos de seis semanas para mostrar señales creíbles de cambio institucional.