Cossette López Osorio, consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE) y presidenta hasta el pasado día 10 de septiembre, ofreció una profunda y esclarecedora entrevista en el programa ‘Al Banquillo’, donde repasó su labor durante el delicado proceso electoral de las primarias del 9 de marzo, las lecciones aprendidas, y los retos que aún enfrentan las elecciones generales del próximo 30 de noviembre de 2025.
«Soy una persona distinta a la que ingresó en septiembre del año pasado. Hay muchas lecciones aprendidas, muchas lecciones de humildad también en el proceso,» reconoció López Osorio, quien destacó que el trabajo en el CNE implica un mundo complejo y que la disciplina a menudo supera al talento para garantizar un fuerte compromiso institucional.

Sobre la organización del proceso de marzo, subrayó que las decisiones en el CNE se toman colegiadamente y que su única acción individual relevante fue «haber organizado el operativo de recuperación de las maletas electorales» que desaparecieron en aquella jornada, un esfuerzo que calificó de arduo y logrado gracias a la denuncia ciudadana y la colaboración popular.
La consejera afirmó con convicción que «si no hubieran permanecido, si no hubieran guardado su proceso, si no hubieran esperado, algunos se fueron y regresaron, pues hubiera triunfado lo que se estaba orquestando en contra del proceso electoral del 9 de marzo«. Enfatizó que el veredicto sobre lo ocurrido lo tiene la sociedad, libre de buscar culpables.
En materia de logística electoral, Cossette López Osorio hizo una evaluación crítica: «El transporte era un asunto bastante asegurado con un organismo que lo ejecuta con una logística comprobada, es gente que se entrena para ir a la guerra, literalmente. Y lastimosamente no se pudo hacer la entrega en tiempo del material electoral«. Precisó que esta falla se presentó principalmente en el Distrito Central y en San Pedro Sula, mientras que el resto del país cumplió con los tiempos establecidos.
Respecto a la custodia electoral y la seguridad durante el proceso, resaltó la necesidad de reforzar la vigilancia en todos los detalles que suelen considerarse seguros, como la «limpieza de las maletas electorales» o el control de los dispositivos biométricos, recordando la desaparición de 28 mil votos en las primarias de marzo, una situación «impresentable» para la democracia hondureña.

López Osorio aseguró que seguirá apoyando el proceso electoral desde su posición en el CNE: «No somos amigos en el Consejo Nacional Electoral, no tenemos por qué ser los mejores amigos, pero podemos ser altamente funcionales. Y yo por Honduras voy a estar poniendo siempre ahí lo mejor de mí.» Su compromiso es firme y vigilante, aun ante las dificultades personales y ataques políticos que ha recibido, incluso amenazas que han afectado a su familia.
En su análisis sobre la democracia y la participación electoral, comentó emotiva y esperanzadamente: «En democracia cabemos todos. Es en otros sistemas donde no cabemos. Pero en la democracia caben hasta los que disienten». Ante la pasividad observada en redes sociales durante el inicio de campañas políticas, resaltó que sin embargo ha podido constatar en contacto con la ciudadanía un gran interés en el proceso, con personas que le expresan confianza y ánimo para defender el país.
Sobre las Fuerzas Armadas y su rol en la custodia electoral, la consejera instó a que «la estrella que puede brillar más brillante en ese uniforme de un miembro de Fuerzas Armadas es precisamente el honor de rendir a su país con apego a la ley y con la protección de los derechos ciudadanos y las garantías electorales». Destacó además que «tenemos que superarlo, es una obligación que lo superemos y que pongamos un proceso bien diseñado al servicio del país.»
Observación electoral imparcial y profesional
En relación a la observación electoral, López Osorio recordó la importancia de acreditar a veedores imparciales y profesionales, separando la vigilancia electoral de la actividad partidista para evitar manipulación: «La observación electoral debe ser ecuánime y no un escenario de manipulaciones.» Se refirió también a los retrasos y problemas en la entrega de credenciales a observadores, algo que consideró parte de las patologías a corregir en el sistema electoral.
Un tema crucial que abordó fue el voto en el extranjero. Recordó que, aunque «no es un derecho en el marco jurídico actual, debería serlo y es una oportunidad para el fortalecimiento democrático.» Dejó claro que para que este voto sea válido debe darse con una planificación precisa y seguridad, ya que «es el voto más caro» y su organización requiere capacidad logística y observación apropiada.
Finalmente, Cossette López Osorio reafirmó que continuará dedicada al servicio público y a defender la democracia hondureña: «Estamos para servir a la patria. Mi valentía no decae, mi gallardía tampoco. Vamos con cautela, pero con firmeza, porque a veces la verdad incomoda y el cumplimiento del deber con tanto apego a la ley también incomoda».
Esta entrevista en ‘Al Banquillo’ refleja la condición de una funcionaria comprometida y consciente de los desafíos democráticos en Honduras, que hace un llamado a la unidad, transparencia y vigilancia ciudadana para lograr elecciones limpias y participativas que defiendan la voluntad popular.

