El foro económico más importante del sur de Florida se convirtió en escenario de un mensaje contundente para la comunidad inversora internacional: Honduras no solo compite por inversión extranjera directa, sino que, según análisis de actores con capital desplegado en el país, representa la mayor oportunidad de inversión en toda América Latina. La tesis fue presentada en el Miami Economic Forum por Erick Brimen, CEO de Honduras Próspera Inc, y Joe Laren Bunner, fundador de Nomad Layer, empresa que opera dentro de la zona económica especial Próspera en Roatán.
El argumento: Honduras como la China de los años 70
El argumento central de Brimen no fue meramente promocional. El CEO de Honduras Próspera Inc trazó un paralelo analítico entre América Latina en su conjunto y China a finales de los años sesenta, señalando que la región exhibe hoy condiciones estructurales comparables a las que precedieron el milagro económico asiático de las últimas cinco décadas.
Sin embargo, dentro de ese panorama regional, Brimen fue específico: «Honduras es quizás el país más subestimado que representa la mejor oportunidad de inversión ahora mismo.» El argumento descansa en tres pilares. Primero, un delta excepcional entre la percepción negativa del país —fruto de años de cobertura asociada a inseguridad y crisis institucional— y el valor real de sus activos productivos. Segundo, una posición geográfica estratégica que lo convierte en uno de los destinos más competitivos para el nearshoring, la tendencia de relocalización de cadenas de suministro cerca del mercado estadounidense. Tercero, indicadores laborales que superan a los de sus vecinos centroamericanos en dominio del inglés y productividad por costo.
Próspera: más del 33% de la IED hondureña en sitios greenfield
El peso específico de la argumentación no recayó solo en proyecciones. Brimen presentó cifras concretas: en 2021 y 2022, el proyecto de Honduras Próspera Inc representó más del 33% de toda la inversión extranjera directa en Honduras para sitios greenfield, convirtiéndose en el mayor generador de empleo del país en ese período, con más de 3,000 puestos de trabajo creados y estimaciones cercanas a los 5,000 al momento del foro.
El modelo: gobernanza como infraestructura
La propuesta que Brimen presentó ante el auditorio del Miami Economic Forum va más allá de los esquemas convencionales de zonas francas. El modelo Próspera, explicaron, no se diferencia de otras zonas económicas especiales por sus incentivos fiscales —que existen— sino por atacar la capa más profunda del problema que inhibe la inversión a gran escala en América Latina: la gobernanza.
Bajo el concepto de reciprocidad regulatoria, una empresa de Texas que instale operaciones en Roatán puede elegir operar bajo los marcos regulatorios del estado de Texas, de Alemania o de Australia, siempre que ese país sea miembro de la OCDE o figure en la lista de jurisdicciones aprobadas. «Si tienes elección de ley en contratos privados y puedes elegir el mecanismo de resolución de disputas, ¿por qué no podrías elegir la regulación?», planteó Brimen ante los asistentes.
A ello se agrega el seguro regulatorio, una innovación que introduce a un actor privado con exposición financiera directa en el cumplimiento normativo: la aseguradora que cada empresa debe contratar no solo supervisa el cumplimiento, sino que responde económicamente si su cliente lo viola. El mecanismo elimina tanto la sobre-regulación como la sub-regulación, al alinear los incentivos del regulador privado con la creación de valor.
La resolución de disputas se realiza mediante arbitraje, con plazos que el propio Brimen cifró en meses, frente a los diez años que puede tomar un proceso judicial en muchos países de la región.
Roatán y La Ceiba: los dos hubs de un modelo hemisférico
El proyecto opera actualmente desde Roatán, conectada con Miami mediante vuelos diarios de American Airlines, y tiene en preparación un segundo hub continental adyacente a La Ceiba. La elección de La Ceiba no es casual: la ciudad cuenta con seis universidades, una masa laboral anglófona por encima del promedio centroamericano y costos de terreno y energía competitivos.
La firma Deloitte destacó los importantes beneficios económicos que generaría el proyecto de desarrollo del Centro de Nearshoring del Puerto de Satuyé previsto para La Ceiba, mientras que la firma de arquitectura estadounidense Jacobs expuso un plan maestro para ese puerto con una inversión proyectada de 600 millones de dólares.
Para el hub insular, las industrias prioritarias son la biomedicina —terapias génicas, células madre y tratamientos de longevidad que han convertido a Roatán en destino de turismo médico de vanguardia— y los servicios financieros internacionales, a través del Centro Financiero Internacional de Roatán, cuya proyección, según Brimen, es alcanzar en cuatro años una escala comparable al DIFC de Dubai. Para el hub continental, el horizonte es más amplio: agroindustrialización, dispositivos médicos, BPOs, maquila de valor añadido y procesamiento de madera.
La estabilidad como variable diferencial
Uno de los argumentos más resonantes del foro fue el de la durabilidad. Los ciclos políticos de cuatro u ocho años, señaló Brimen, son insuficientes para garantizar el retorno de inversiones de largo aliento. El modelo de zonas económicas especiales avanzadas permite envolver las condiciones de inversión en acuerdos de estabilidad jurídica e incluso en tratados internacionales, generando un horizonte de décadas independiente del partido gobernante.
«Incluso en las peores circunstancias —que francamente tuvimos en Honduras los últimos cuatro años—, siguen llegando masivas entradas de capital pensando a largo plazo», afirmó el CEO ante un auditorio que incluía a inversionistas institucionales, family offices y operadores de capital de riesgo con presencia en Latinoamérica.
El contexto: vientos geopolíticos a favor
El telón de fondo del argumento es geopolítico. Brimen describió el momento actual como el de «quizás los vientos de cola geopolíticos más fuertes de la historia» para América Latina, en referencia al reposicionamiento estratégico de Estados Unidos hacia su hemisferio bajo la lógica de la Doctrina Monroe y la búsqueda de alternativas a la dependencia de cadenas de suministro asiáticas.
Honduras ha emergido como destino favorecido para el nearshoring precisamente gracias a su proximidad a Estados Unidos y al acceso preferencial que le otorga el CAFTA-DR, con parques industriales en San Pedro Sula registrando inversión y generación de empleo crecientes.
En ese contexto, Honduras fue el primer país en crear un marco legal para zonas económicas especiales de nueva generación —las ZEDE— y, en palabras de Brimen, está construyendo el equivalente regional del corredor Hong Kong-Shenzhen que catalizó el despegue económico chino. El mensaje en el Miami Economic Forum fue claro: quienes identifiquen la oportunidad de Honduras tendrán ventaja de primer entrante en lo que los ponentes describieron como la mayor oportunidad de inversión de la región.


