Fuentes diplomáticas del propio Gobierno hondureño confirmaron a medios nacionales que miembros de la familia presidencial habrían solicitado recientemente la expedición de pasaportes ordinarios, un trámite que permitiría una eventual salida inmediata del país en caso de requerirse.
De acuerdo con las fuentes consultadas, la solicitud vendría a sustituir los pasaportes diplomáticos de los que disponen en la actualidad, los cuales pueden ser suspendidos o retirados por decisión gubernativa, al ser considerados documentación de expedición discrecional. En cambio, el pasaporte ordinario otorga al ciudadano plenas facultades de viaje internacional, siempre que cuente con los visados correspondientes, y no puede ser revocado arbitrariamente.
Diplomáticos cercanos al proceso interpretan esta acción como una medida de previsión de la familia de la presidenta Xiomara Castro, ante la transición de gobierno prevista para el 27 de enero de 2026, fecha en la que concluye su mandato constitucional.
Algunos analistas políticos señalaron que la solicitud podría estar relacionada con el escenario electoral incierto que se perfila tras los comicios generales del 30 de noviembre. La eventual derrota de la candidata oficialista Rixi Moncada, señalaron, abriría un periodo de tensión e incertidumbre en el entorno político del Partido Libre y en el círculo más cercano a la familia Zelaya-Castro.
Por el momento, la Casa Presidencial no ha emitido ninguna declaración oficial sobre la presunta gestión de los documentos de viaje. Sin embargo, el tema ha generado expectación en distintos sectores diplomáticos y políticos del país, en un contexto marcado por el debate sobre la continuidad del proyecto político del actual Gobierno.

