El presidente Nasry Asfura confirmó este jueves 19 de marzo la firma formal del fideicomiso de salud con el Banco de Occidente, instrumento financiero concebido como el eje operativo para reactivar el sistema hospitalario público hondureño, gravemente deteriorado tras cuatro años de gestión del partido Libre. La firma, realizada en horas de la mañana, cierra el ciclo de preparación que comenzó el 2 de febrero, cuando el Congreso Nacional decretó estado de emergencia en el sector salud.
El contexto: un sistema heredado en crisis
La administración Asfura recibió un sistema de salud pública con al menos tres crisis superpuestas. Primero, una mora quirúrgica que oscila entre 16,000 y 20,000 pacientes en espera de cirugías programadas, de los cuales más de la mitad lleva más de 90 días en lista de espera. Segundo, un desabastecimiento de medicamentos que según veedores de la Asociación para una Sociedad Más Justa rondó el 51% durante el último año del gobierno anterior. Tercero, equipos médicos hospitalarios con contratos de mantenimiento vencidos y maquinaria inoperable en varios centros asistenciales.
A ese cuadro se sumó el hallazgo, días antes de la firma del fideicomiso, de aproximadamente 40 millones de lempiras en medicamentos vencidos almacenados en el centro logístico nacional, adquiridos durante la administración anterior pero nunca distribuidos a los hospitales, a pesar de la demanda constante de fármacos en la red pública.
Cinco componentes del fideicomiso
El presidente Asfura desglosó públicamente los cinco ejes del instrumento firmado con el Banco de Occidente. El primero es la compra masiva de medicamentos a mayor escala para obtener mejores precios mediante economía de volumen. El segundo es la dispensación nacional de fármacos a través de la red de farmacias del país —excluyendo cadenas privadas— para garantizar que los pacientes reciban su tratamiento lo más cerca posible de sus hogares. El tercero contempla la adquisición de equipo médico para hospitales públicos de todo tipo, incluyendo tomógrafos y equipos de rayos X. El cuarto es el aseguramiento y mantenimiento de ese equipo, para evitar que la maquinaria adquirida quede inoperable por falta de contratos de servicio, como ocurrió con equipos comprados en administraciones anteriores. El quinto eje es la reducción de la mora quirúrgica mediante un esquema de precio estandarizado para cirugías en toda la red hospitalaria nacional, con el fideicomiso garantizando el pago a los centros que ejecuten las operaciones.
«No solo son las 16 mil operaciones de mora quirúrgica, sino 4,527 pacientes renales que queremos también atenderlos cerca de su casa para darles el mejor servicio», señaló el mandatario.
Transparencia como condición
El fideicomiso operará inicialmente por un año, con apertura a licitación pública a partir del segundo año. El esquema contempla auditorías internas y externas, así como mecanismos de transparencia accesibles para la ciudadanía y los medios de comunicación. Organizaciones de sociedad civil participarán como veedores del proceso, una exigencia que el presidente del IHSS y analistas independientes habían planteado como condición para que el instrumento no repita los vicios de contratación directa que caracterizaron la gestión sanitaria del período 2022-2026.
El Banco de Occidente ya había administrado un fideicomiso similar durante la administración de Juan Orlando Hernández, durante tres años y medio. La administración Asfura retoma el mecanismo, pero con un alcance ampliado: además de medicamentos, incorpora equipo hospitalario, su mantenimiento y la mora quirúrgica dentro del mismo instrumento.
El marco legal que lo sustenta
El fideicomiso se apoya en la Ley de Medidas Excepcionales para la Atención Prioritaria en Materia de Salud, aprobada el 2 de febrero por el Congreso Nacional con estado de emergencia sanitaria de un año prorrogable. Esa normativa habilitó al Ejecutivo para suscribir fideicomisos, contratos con instituciones públicas y privadas, y convenios con organismos no gubernamentales, abriendo la puerta a que pacientes en mora puedan ser operados en hospitales privados bajo pago garantizado por el Estado.
La firma del fideicomiso marca el cierre del período de preparación y el inicio de la fase operativa: las cirugías deben comenzar en los próximos días. Honduras lleva años prometiendo resolver su mora quirúrgica mediante instrumentos similares. La diferencia esta vez estará en la ejecución.

