Gobierno instala mesa de diálogo con el magisterio en medio de paro y división gremial

Gobierno instala mesa de diálogo con el magisterio en medio de paro y división gremial

El Gobierno de Honduras instaló formalmente la Mesa Nacional de Diálogo con las bases del magisterio hondureño, por instrucción del presidente Nasry Asfura, en un intento por desactivar el conflicto docente que dejó sin clases a cerca de 1.3 millones de estudiantes del sistema educativo público este lunes.

El origen del conflicto

La crisis tiene un detonante concreto: el reajuste salarial que el Ejecutivo anunció en abril, con una inversión de más de 3,000 millones de lempiras presupuestados para la Secretaría de Educación, no se reflejó en las planillas de mayo. Los gremios denunciaron retrasos administrativos y dictámenes pendientes entre las secretarías de Educación y Finanzas como causas del incumplimiento. La ministra de Educación, Arely Argueta, reconoció que el ajuste se aplicará de forma gradual y pidió paciencia ante las restricciones fiscales. Esa respuesta no conformó al gremio.

Ayer lunes 1 de junio, docentes en todo el país desarrollaron jornadas de brazos caídos y asambleas informativas convocadas por las bases magisteriales, exigiendo que el reajuste, que según el gremio debió aplicarse desde enero de 2026, sea acreditado de forma retroactiva.

La mesa y sus límites

La Mesa Nacional de Diálogo quedó integrada por representantes de las bases magisteriales, el secretario privado de la Presidencia, Luis Castro, y el secretario de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, con su equipo técnico. El Gobierno indicó que los avances en la negociación incluyen compensaciones económicas a partir de junio, nivelación salarial progresiva para 2026 y un incremento adicional comprometido para 2027. Más de 14,000 docentes ya habrían recibido su nivelación salarial, según informó el Ejecutivo, además de avances en beneficios para educadores de prebásica y pago de bonos compensatorios.

Sin embargo, la instalación de la mesa no cerró la crisis: la abrió en dos frentes. La dirigente magisterial Julia Yáñez condicionó cualquier acuerdo a que la propuesta sea presentada y respaldada previamente en las asambleas convocadas a nivel nacional, donde participan más de 71,000 docentes.

La fractura gremial

El conflicto tomó un giro más complejo al evidenciarse una división dentro del propio magisterio. La Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras (FOMH), que agrupa a las seis organizaciones docentes legalmente constituidas, rechazó reconocer las negociaciones sostenidas el fin de semana con otro sector del gremio. Su presidenta, María Dolores Escobar, sostuvo que los dirigentes legítimos del magisterio no fueron convocados y cuestionó que el Gobierno haya dialogado con sectores que, a su juicio, no representan al gremio organizado. La FOMH también descartó sentarse a negociar el reajuste, argumentando que este ya fue aprobado con respaldo legal y presupuestario, y que lo único pendiente es la fecha de pago retroactivo desde enero.

La federación mantuvo activas sus acciones de protesta este martes y advirtió de que, de no recibir una respuesta concreta de la Secretaría de Finanzas, escalarán a un paro nacional con toma de carreteras.