El mercado laboral hondureño cerró 2025 con una tasa de informalidad cercana al 78%, según el Boletín Laboral 2026 del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP). De una población ocupada de 4,075,415 personas, más de 3 millones no cuentan con cobertura de seguridad social, consolidando a Honduras como uno de los países con mayor informalidad en la región.
Empleo formal crece, pero no alcanza
Los cotizantes al Instituto Hondureño de Seguridad Social sumaron 915,222 al cierre del año, cifra que representa un crecimiento promedio anual de apenas 2.7% en la última década. Este ritmo de expansión resulta insuficiente para absorber la creciente demanda laboral de una población que supera los 4 millones de ocupados.
Comercio y manufactura concentran la informalidad
Cinco sectores económicos concentran el 73% de la informalidad medida a través del subempleo visible e invisible. El comercio encabeza la lista con 26% del total, seguido por la industria manufacturera (15%), la agricultura (14%), la construcción (13%) y hoteles y restaurantes con 6%. Esta concentración responde, según la Organización Internacional del Trabajo, a la baja productividad y alta intensidad de mano de obra que caracterizan estos sectores.
Más de 2 millones con problemas de empleo
Al margen de la informalidad, más de 2 millones de hondureños enfrentan problemas de empleo. El subempleo es la causa principal, con 1,687,309 personas en esa condición. A ello se suman 211,015 personas desocupadas y 146,832 desalentadas o potencialmente activas. Los jóvenes entre 15 y 29 años representan el 39% del total afectado, con 793,133 casos registrados en ese grupo etario.
Pobreza y empleo informal: un vínculo estructural
La informalidad laboral se traduce directamente en altos niveles de pobreza. El 60.1% de los hogares hondureños vivía en condición de pobreza en 2025, lo que equivale a 5,850,278 personas. De ese total, el 38% se encuentra en pobreza extrema. Aunque la cifra es menor al 63.7% registrado en 2021, la reducción ha sido marginal, evidenciando que la pobreza mantiene un carácter estructural en el país.
Tendencias globales presionan el mercado local
El contexto internacional agrega presión adicional. Según datos de ManpowerGroup citados por COHEP, el mercado laboral latinoamericano atraviesa una transformación acelerada por la adopción de inteligencia artificial. Los denominados «equipos súper híbridos», que combinan talento humano, tecnología y trabajo freelance, están desplazando las estructuras laborales tradicionales, mientras los trabajadores enfrentan una exigencia creciente de reaprendizaje continuo. En paralelo, los títulos universitarios de cuatro años pierden vigencia como garantía de empleo estable, y los perfiles técnicos y operativos ganan terreno en el mercado.
Los datos corresponden a la Encuesta de Hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE), procesados por el Grupo de Política Económica de COHEP.





