Honduras refuerza apoyo al ALBA y Maduro: un riesgo diplomático que se paga caro

Honduras refuerza apoyo al ALBA y Maduro: un riesgo diplomático que se paga caro

Honduras volvió a poner un pie en terreno delicado durante la XIII Cumbre Extraordinaria del ALBA-TCP, celebrada en Caracas, Venezuela. Allí, el presidente venezolano Nicolás Maduro lanzó un llamado a “los pueblos rebeldes, a los movimientos sociales de América Latina, el Caribe, Estados Unidos y África para que defiendan la soberanía de Venezuela”. Honduras estuvo presente a través de Scarleth Ivette Romero, embajadora del país en Venezuela, quien participó como delegada oficial.

Lo que parece un simple acto diplomático tiene implicaciones mucho más profundas. Este tipo de respaldo no es gratuito: se trata de una clara señal política que alinea a Honduras con un bloque criticado internacionalmente por sus prácticas autoritarias y represivas. Mientras Estados Unidos y socios estratégicos observan de cerca, este tipo de apoyo erosiona la confianza en la política exterior catracha y podría traducirse en costos directos en cooperación, inversión y programas como el TPS.

Respaldar públicamente a Maduro no es un gesto simbólico. Es una declaración política que juega en contra de los intereses de los hondureños en el exterior y que obliga a la próxima administración a tomar decisiones difíciles para reconstruir relaciones y proteger la imagen del país.

En FNN lo decimos claro: Honduras está cruzando una línea peligrosa. El apoyo al ALBA y a regímenes cuestionados no fortalece la soberanía, sino que la compromete, y los costos de este alineamiento los pagaremos todos.