Honduras suma 580 millones de dólares en reservas internacionales en el primer trimestre

Honduras suma 580 millones de dólares en reservas internacionales en el primer trimestre

En menos de dos meses de gestión, la administración del presidente Nasry Asfura acumula dos señales positivas en el frente macroeconómico: un incremento sustancial en las reservas internacionales netas y una reforma del Banco Central de Honduras (BCH) que flexibiliza el acceso a divisas para empresas y ciudadanos, apuntando a reducir la fricción operativa que históricamente ha frenado la inversión extranjera directa.

Reservas en máximos: seis meses y medio de importaciones

Las reservas internacionales de Honduras aumentaron 580 millones de dólares en el primer trimestre del año, anunció el presidente Asfura en conferencia de prensa tras su encuentro con la enviada especial Kristi Noem. Entre el 27 de enero y el 20 de marzo, la cobertura de las reservas pasó de 6.2 meses a 6.6 meses de importaciones, con un volumen total que asciende a 10,860 millones de dólares.

La cifra no es solo un indicador de solidez: es también una respuesta estratégica a un vencimiento de deuda soberana que se aproxima. Honduras deberá cancelar 700 millones de dólares por bonos soberanos en 2027, obligación que, según el presidente del BCH, Roberto Lagos, determina desde ahora la planificación macroeconómica del país. La acumulación de reservas es, en ese contexto, tanto un colchón de estabilidad cambiaria como un mecanismo de preparación para el pago sin sobresaltos.

El BCH abre el grifo: 100,000 dólares libres de papeleo

En paralelo a la acumulación de reservas, el BCH introdujo en marzo una reforma que amplía significativamente la libertad de movimiento de capitales. Honduras elevó a 100,000 dólares el monto de divisas libre de documentación de soporte para empresas y ciudadanos, suprimió totalmente la exigencia de documentación para inversión directa en el exterior con el fin de fomentar la libre movilidad de capitales, y redujo los requisitos para pagos de servicios y deuda a la simple presentación de facturas o estados de cuenta.

El BCH también se comprometió a colocar al menos el 90% del promedio demandado en los últimos cinco días en el mercado interbancario, mecanismo que busca asegurar que la disponibilidad de divisas no sufra interrupciones bruscas y evitar los picos de volatilidad que afectan la planificación financiera de las empresas. La reforma elimina además la exigencia de enviar archivos de detalle por cada postura diaria en las subastas del BCH, reduciendo la carga administrativa del sistema bancario. El sector financiero, a través de la Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias (AHIBA), recibió las medidas con optimismo y se comprometió a dar seguimiento a su implementación.

Remesas históricas complementan el cuadro

El fortalecimiento de las reservas no opera en el vacío. Las remesas familiares continúan marcando cifras históricas: entre el 1 de enero y el 19 de febrero de 2026 ingresaron al país 1,529.3 millones de dólares, según el BCH. A ese ritmo, Honduras superará con holgura el récord anual de remesas, que constituyen el principal ingreso de divisas del país y el principal ancla del consumo interno.

El cuadro que emerge en el primer trimestre de la administración Asfura combina reservas en máximos históricos, una reforma cambiaria orientada a la atracción de inversión y un flujo de remesas que no da señales de desaceleración. La pregunta de fondo es si ese capital institucional podrá sostenerse frente a la presión fiscal que impone el alza de combustibles —con subsidios que ya comprometen más de 1,400 millones de lempiras en 2026— y ante el vencimiento soberano de 700 millones de dólares que aguarda en 2027.