Honduras vuelve al CIADI: la seguridad jurídica que necesita nuestro país para atraer inversión

Honduras vuelve al CIADI: la seguridad jurídica que necesita nuestro país para atraer inversión

El presidente Nasry Asfura formalizó en Washington la reincorporación de Honduras al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), organismo del Grupo Banco Mundial, en un paso que el gobierno califica como una decisión estratégica de Estado para fortalecer la seguridad jurídica y reposicionar al país como destino confiable para la inversión extranjera directa.

En paralelo, el ministro de Inversiones y titular del Consejo Nacional de Inversiones (CNI), Epaminondas Marinakys, desarrolla desde San Pedro Sula una agenda de trabajo con actores clave del sector productivo, articulando los proyectos estratégicos que Honduras impulsará en esta nueva etapa de apertura institucional.

Una decisión que va más allá del protocolo

El mandatario fue categórico al definir el alcance del acto ante representantes del Banco Mundial: la reincorporación al CIADI «no es un acto protocolario sino una decisión estratégica de Estado orientada a fortalecer la imagen internacional de Honduras y consolidar un entorno de negocios confiable».

«En un mundo donde la inversión compite por destinos seguros, los países que generan confianza son los que avanzan, y la confianza se construye con Estado de Derecho, con seguridad jurídica y con respeto irrestricto a los compromisos asumidos», afirmó Asfura.

¿Qué es el CIADI y por qué importa?

El CIADI es la institución del Grupo Banco Mundial especializada en la resolución de disputas entre inversores extranjeros y Estados. Su función es ofrecer un mecanismo neutral de arbitraje internacional que protege tanto los derechos de los inversionistas como la soberanía regulatoria de los países miembros. Para Honduras, pertenecer al CIADI constituye una señal directa al capital internacional de que el país cuenta con reglas claras y un sistema de resolución de conflictos respaldado por estándares globales.

Honduras había abandonado el convenio durante el gobierno de Xiomara Castro, una decisión que generó incertidumbre entre inversionistas y fue ampliamente criticada por el sector privado y organismos internacionales.

Marinakys en SPS: diálogo con logística, comercio y BPO

Mientras Asfura suscribía el convenio en Washington, el ministro Marinakys avanzaba en San Pedro Sula con una agenda orientada a fortalecer el diálogo con el sector productivo del norte del país. Durante su visita sostendrá reuniones con autoridades del Consejo Nacional Logístico (CNL) y con representantes de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), además de realizar visitas a empresas del sector BPO —servicios tecnológicos y de externalización de procesos de negocio—, uno de los segmentos con mayor dinamismo y potencial de generación de empleo calificado en la capital industrial.

Corredor interoceánico: estudios técnicos con apoyo de Estados Unidos

Uno de los anuncios de mayor alcance realizados por Marinakys durante su visita es el inicio de una nueva etapa para evaluar la viabilidad de un corredor interoceánico. El proyecto, que conectaría las costas atlántica y pacífica de Honduras, avanzará con estudios técnicos respaldados por el Gobierno de Estados Unidos, lo que le otorga una dimensión geopolítica y de cooperación bilateral que trasciende la agenda puramente comercial.

Seguridad jurídica como fundamento del crecimiento

El retorno al CIADI, combinado con la agenda de Marinakys en el norte del país, dibuja con claridad la estrategia económica del gobierno de Asfura: reconstruir la confianza institucional como condición indispensable para atraer capitales, generar empleo y competir por inversión en una región donde Guatemala, El Salvador y Costa Rica se disputan agresivamente los mismos flujos de capital internacional. Honduras llega tarde a esa competencia, pero llega con señales contundentes.