La Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) y la Asociación Hondureña de Automovilismo Deportivo (AHAD-FIA) han firmado el proyecto ‘Caminando Seguro por las Calles de Tegucigalpa‘, una iniciativa que busca reducir muertes y lesiones por siniestros viales en los principales corredores del sistema de Bus Rapid Transit (BRT) de la capital. El lanzamiento, realizado en Nave Carías, reunió a autoridades nacionales y municipales, organismos internacionales, colegios profesionales y expertos en movilidad urbana, y marca el arranque de una apuesta inédita en Honduras: aplicar el enfoque de Sistema Seguro a la infraestructura vial ligada al transporte público masivo de Tegucigalpa.
Qué es el proyecto y de dónde viene
‘Caminando Seguro’ forma parte de la iniciativa global Safe Mobility 4 All & 4 Life, impulsada por el Instituto de las Naciones Unidas para Formación Profesional e Investigaciones (UNITAR) y la Federación Internacional del Automóvil (FIA), orientada a fortalecer las capacidades de países en desarrollo para mejorar la seguridad vial y la movilidad sostenible. En Honduras, su implementación recae en la AHAD-FIA en alianza con la AMDC, con acompañamiento de la Federación Interamericana de Touring y Automóvil Clubes (FITAC) y apoyo técnico de organizaciones especializadas.
El proyecto se enfoca en los corredores del BRT ante la futura puesta en marcha de ese sistema de transporte. Su diseño parte de un reconocimiento que las cifras confirman: los accidentes de tránsito se han convertido en un problema de salud pública en Honduras, con impacto desproporcionado sobre los usuarios más vulnerables de la vía, peatones, ciclistas y pasajeros de transporte colectivo, precisamente quienes transitan a diario por los corredores donde operará el BRT.
El enfoque: Sistema Seguro aplicado a la ciudad
El modelo que sustenta la intervención es el Enfoque de Sistema Seguro, un marco internacional que reconoce que los errores humanos en la vía son inevitables y que, por tanto, el diseño del entorno vial debe ser capaz de absorber esos errores sin que resulten en muertes o lesiones graves. Sus cuatro pilares se traducen, en términos concretos, en calles más seguras por diseño, velocidades adecuadas al contexto urbano, infraestructura que protege al usuario vulnerable y mayor conciencia ciudadana sobre el uso responsable del espacio público.
Las intervenciones previstas incluyen la identificación y diagnóstico de puntos críticos de siniestralidad en los corredores del BRT, la implementación de mejoras físicas para la protección de peatones, campañas de educación vial y mecanismos de control de velocidad. El proyecto contempla además el fortalecimiento institucional de las entidades responsables del ordenamiento vial en la capital, para que la capacidad de respuesta no dependa de intervenciones puntuales sino de una gestión sostenida.
Ricardo Morales Rubio, representante de la AHAD, resaltó durante el acto el papel de la FIA como referente mundial en seguridad vial y la sinergia estratégica que puede construirse entre el deporte del motor y la educación vial, dos ámbitos que comparten el objetivo de reducir el riesgo en la carretera aunque desde ángulos completamente distintos.
El contexto: una ciudad que necesita este proyecto
La firma del convenio se da en el marco de una administración municipal que ha colocado el ordenamiento vial como prioridad desde el primer día. El alcalde Juan Diego Zelaya ha señalado en reiteradas ocasiones que la movilidad urbana es uno de los problemas más críticos que enfrentan los capitalinos, y en sus primeros 50 días de gestión ya reportó intervenciones en 24 puntos de la capital para ordenar el tráfico. ‘Caminando Seguro’ aterriza en ese contexto como un instrumento técnico internacional que complementa los esfuerzos municipales con metodología probada y respaldo de organismos globales.
El proyecto tiene además una vocación replicable: aspira a convertirse en un modelo piloto que pueda extenderse a otros corredores urbanos y ciudades del país, lo que le da una dimensión que trasciende a Tegucigalpa y posiciona a la AMDC como laboratorio de política vial para el resto de Honduras.

