El expresidente Juan Orlando Hernández pronunció su primer discurso público en Honduras la tarde del domingo, desde la Finca Rocío, en Comayagua, horas después de aterrizar en Palmerola tras casi cuatro años fuera del país. Ante cientos de simpatizantes del Partido Nacional, el exmandatario se presentó como oriundo «de la tierra del indómito cacique Lempira» y agradeció a Dios y a las oraciones de sus seguidores por su regreso.
Hernández despejó las especulaciones sobre sus intenciones políticas al asegurar que no planea competir por una candidatura. «Vengo con el corazón lleno de esperanza, de humildad, de gratitud. Vengo a ser un hondureño más que construye, que edifica, que unifica», expresó ante la militancia nacionalista, en un mensaje dirigido tanto a su partido como al resto del país.
El exmandatario se refirió directamente al proceso judicial que enfrenta en Honduras por el caso Pandora II, en el que está acusado de fraude y lavado de activos por el presunto desvío de fondos públicos para financiar su campaña de 2013. «Voy a enfrentar este proceso porque la verdad no se puede esconder. Pido, como cualquier ciudadano, que se aplique la ley como corresponde, que no se politice la justicia», afirmó.
En el mismo discurso, Hernández envió un mensaje de respaldo al presidente Nasry Asfura y al presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, a quienes pidió mantenerse unidos frente a los retos del país. «Hay cosas más grandes que el individuo y que el partido: es Honduras», sostuvo, al tiempo que llamó a diputados y alcaldes de cualquier signo político a «contar con Juan Orlando».
El exmandatario también descartó actuar con revancha contra sus adversarios políticos y aseguró estar dispuesto a un saludo cordial con figuras como el expresidente Manuel Zelaya y el empresario Salvador Nasralla. Advirtió, sin embargo, de que no permitirá que su regreso sea utilizado para dividir al nacionalismo, en referencia a la disputa interna que vive esa fuerza política.
Hernández tiene programada para el próximo 3 de agosto una audiencia inicial de declaración de imputado ante un tribunal hondureño. Esa comparecencia marcará la primera prueba judicial que enfrente el exmandatario en territorio nacional desde su regreso al país.

