La reconocida socióloga y defensora de la transparencia electoral, Julieta Castellanos, lanzó hoy una advertencia contundente: cualquier partido que se oponga a la observación electoral, ya sea nacional o internacional, acabará pagando un alto costo político.
Castellanos, exrectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y referente en materia de derechos y democracia, hizo énfasis en la necesidad de abrir los procesos electorales a veedores externos, señalando que rechazarlos es asumir un riesgo político que puede erosionar la legitimidad.
En sus declaraciones, criticó también el despliegue de influencias políticas sobre órganos clave del sistema electoral. Acusó a Libre de haber cooptado al Partido Liberal con el propósito de controlar el Consejo Nacional Electoral (CNE), advirtiendo que esa estrategia socava la independencia del organismo y apunta directamente a manipular la dirección de las elecciones.
Castellanos denunció prácticas de concentración de poder dentro de Libre, señalando que su estructura exhibe nepotismo y control vertical, lo que oprime cualquier rendición de cuentas interna. Esta crítica se suma a sus señalamientos sobre el deterioro democrático: ha alertado que el verdadero peligro no es el proceso electoral en sí, sino el debilitamiento de la democracia y la libertad de expresión ante la cooptación partidaria de instituciones clave.
También subrayó que ya hay señales de insubordinación institucional, mencionando la actitud de altos mandos militares hacia el CNE como un desprecio por la separación de poderes, otra alarma que podría poner en jaque el respeto al proceso electoral.

