La nueva polémica que envuelve al oficialismo vuelve a poner en evidencia el distanciamiento entre la candidata presidencial de Libre, Rixi Moncada y las necesidades reales del pueblo hondureño. Esta vez, surge a raíz de una denuncia pública del empresario estadounidense Murray Paul Farmer, quien expuso que Claudia Moncada, hermana de Rixi Moncada, estaría promoviendo café colombiano en Estados Unidos, mientras los productores hondureños luchan por sacar adelante uno de los principales rubros del país. Farmer acompañó su denuncia con el enlace del sitio web del negocio dirigido por Claudia: aromadecaferestauranteypanaderia.com.
La indignación no tardó en crecer en las redes, donde cientos de hondureños cuestionan cómo una figura tan cercana a la candidata de Libre, decide impulsar un producto extranjero en lugar del café hondureño, reconocido mundialmente por su calidad y sabor. Para muchos, este episodio refleja algo más profundo: una falta de compromiso de Rixi Moncada con el sector cafetalero, un sector que sostiene a miles de familias y que ha pedido, sin éxito, mayores políticas de apoyo, financiamiento y compra justa.
Mientras los cafetaleros se esfuerzan, el contraste con la promoción del café colombiano en territorio estadounidense envía un mensaje claro: no existe una verdadera defensa del café de Honduras desde quienes deberían liderarla.
La investigación de Murray Paul Farmer añade un elemento de transparencia necesario para comprender la desconexión entre el discurso oficial y las acciones reales. Mientras Honduras necesita aliados para impulsar su producción, el comportamiento de quienes deberían defender nuestra identidad productiva demuestra lo contrario. El pueblo cafetero merece respeto, respaldo y coherencia, no indiferencia disfrazada de patriotismo en discursos vacíos.

