La hija del excanciller Enrique Reina se encuentra en el centro de la polémica tras revelarse que, en su calidad de asesora gubernamental, ha recibido más de un millón de lempiras en concepto de viáticos. La denuncia fue publicada por el medio digital ICN.Digital, que expuso documentos oficiales con los montos desembolsados.
De acuerdo con la investigación, solo en abril pasado la funcionaria recibió 51,430 lempiras para un viaje cuyo informe de resultados aún no se ha hecho público. El caso ha encendido cuestionamientos sobre la transparencia en el uso de los fondos estatales y la discrecionalidad con que se asignan estos recursos.
Analistas citados por el mismo medio advirtieron de que este tipo de gastos deben ser objeto de fiscalización y rendición de cuentas ante el Tribunal Superior de Cuentas (TSC), ya que no basta con justificar el desembolso, sino también demostrar el impacto y los logros de las misiones oficiales.
El señalamiento ha generado un debate público sobre la responsabilidad de asesores y funcionarios en la gestión del presupuesto, en un contexto donde la ciudadanía exige mayor control y transparencia en el uso de los recursos del Estado.

