Libre arremete contra la iglesia a días de la Caminata por la Oración

Libre arremete contra la iglesia a días de la Caminata por la Oración

Tegucigalpa — El ambiente político-religioso se está poniendo más bravo que sopa de caracol sin sal. A tan solo cuatro días de la gran Caminata por la Paz y la Democracia convocada por las iglesias Católica y Evangélica para este sábado 16 de agosto, aparecieron en puentes y calles de la capital unas pancartas cargadas de insultos contra líderes religiosos.

En el bulevar Centroamérica, frente a la UNAH y otros puntos de Tegus, amanecieron colgadas mantas con mensajes donde se acusa al arzobispo Vicente Nácher Tatay y al pastor Gerardo Irías de ser “traficantes y mercenarios de la fe”. Las pancartas vienen firmadas por un supuesto Movimiento Popular Hondureño, aunque más de alguno asegura que detrás huele a oficialismo.

El partido Libre, por su parte, salió rápido a lavarse las manos y negar cualquier relación con la movida. Figuras como Fausto Cálix aseguraron que no tienen nada que ver y que no se debe “politizar” la fe. Sin embargo, analistas y varios sectores ven esto como un ataque frontal a la iglesia, justo cuando el evento de oración ha logrado unir a miles de catrachos dentro y fuera del país.

Los organizadores no se dejaron amedrentar. “Vamos a orar por Honduras y lo haremos con alegría”, dijeron, dejando claro que ni las pancartas ni las críticas los van a detener. La caminata, que ya se extendió a más de 50 municipios y hasta a ciudades como Dallas, Texas, promete movilizar a más de dos millones de personas pidiendo paz, justicia y democracia.

En medio de la polarización y con el clima político que se respira, este nuevo encontronazo entre el gobierno y la iglesia deja claro que la fe y la política en Honduras están chocando de frente… y que el pulso apenas está empezando.