Pasados dos días de las votaciones generales este domingo, aún no ha existen resultados oficiales totales, dando unas tendencias de empate técnico entre los candidatos presidenciales Nasry Asfura y Salvador Nasralla. Pero la conclusión más clara ha sido la derrota sin paliativos de Libre y su candidata, Rixi Moncada. Basta un dato: ocho de cada diez hondureños rechaza la propuesta política del partido filocomunista.
Mientras avanza el escrutinio oficial, el dato es inequívoco: Libre no solo no creció, sino que retrocedió, y el retroceso se da especialmente en su candidatura presidencial, abriendo un debate profundo dentro del partido sobre liderazgo, estrategia y futuro político. De hecho, las voces contrarias han comenzado. El desgaste de Rixi Moncada y de Mel Zelaya, su gran valedor, es inevitable.
La evolución del voto presidencial en Honduras muestra un retroceso marcado para el partido Libre en las elecciones de 2025. Tras una década de crecimiento sostenido y un récord histórico en 2021, las proyecciones de esta elección sitúan a la candidata Rixi Moncada por debajo del desempeño electoral que Libre obtuvo en 2013, con Xiomara Castro de Zelaya, rompiendo la tendencia ascendente que había caracterizado al partido desde su fundación.
Los datos de la serie histórica de reflejan que Libre pasó de 896,498 votos en 2013 a 1,360,442 en 2017, para luego alcanzar 1,716,793 votos en 2021. Las dos últimos fueron en alianza con Salvador Nasralla. Sin embargo, las proyecciones actuales apuntan a que Moncada registra un resultado inferior incluso al alcanzado en 2013.
El retroceso no solo es comparativo con ciclos anteriores, sino también interno: la candidata presidencial ha conseguido menos votos que los diputados de Libre, lo que evidencia un voto cruzado significativo y un distanciamiento entre el apoyo a la estructura partidaria y a su figura presidencial.
El contraste más contundente se observa en el Distrito Central. Allí, la brecha entre Moncada y el candidato a la alcaldía, Jorge Aldana, quien tiene altas probabilidades de perder ante el nacionalista Juan Diego Zelaya, se acerca a los 17 puntos, revelando un nivel de desalineación territorial sin precedentes para Libre en la capital.
Analistas señalan que los resultados evidencian que Libre cae y ha roto su suelo electoral.

