Libre quiere entrar al corazón de la transmisión electoral

Libre quiere entrar al corazón de la transmisión electoral

El Partido Libertad y Refundación (Libre), a propuesta enviada por Mel Zelaya al CNE, ha insistido en su intención de acceder directamente al sistema de transmisión de resultados del Consejo Nacional Electoral (CNE).

La propuesta consiste en que los servidores de cada institución política reciban los datos preliminares directamente desde las Juntas Receptoras de Votos (JRV), con el argumento de garantizar transparencia y confianza en los resultados.

Sin embargo, Libre sigue proponiendo medidas que traen consigo la sombra de la duda. Cada nueva iniciativa que busca un acceso privilegiado al núcleo del sistema de transmisión de resultados alimenta, consciente o inconscientemente, la narrativa de fraude, incluso antes de que se realice una sola votación. La democracia no se fortalece insinuando riesgos inexistentes, sino asegurando procesos claros, auditablemente seguros y con protocolos que protejan la integridad de los datos.

La supervisión electoral por parte de los partidos es legítima y necesaria, pero controlar directamente el corazón del sistema va mucho más allá de la vigilancia: es una zona de riesgo que puede comprometer la confianza de todos los ciudadanos. La transparencia no se logra solo con acceso a los datos; requiere auditorías independientes, procedimientos estrictos y límites claros sobre quién y cómo se maneja la información.

Libre tiene derecho a participar y vigilar, como los otros partidos, pero la insistencia en medidas que podrían ser interpretadas como un intento de control técnico del sistema refuerza la percepción de que la sombra del fraude es un argumento constante en su narrativa política. La verdadera fortaleza de la democracia radica en la solidez institucional y la confianza ciudadana, no en la apropiación de los mecanismos de transmisión de resultados.