Libre quiere que la Rusia de Putin observe nuestras elecciones

Libre quiere que la Rusia de Putin observe nuestras elecciones

Una nueva amenaza sacude el proceso electoral hondureño. La Cancillería confirmó que recibió una solicitud oficial de Rusia para acreditarse como observador internacional en los comicios de 2025, una propuesta que no llegó directamente al Consejo Nacional Electoral (CNE), como dicta la práctica habitual. El canciller, Javier Bú, tramitó al CNE la solicitud.

La petición genera profundas suspicacias, sobre todo considerando que Rusia es señalada internacionalmente como una democracia en entredicho, con constantes denuncias de autoritarismo, persecución a la oposición y limitaciones a la libertad de prensa. Ayer la consejera del CNE Cossette López ya abrió fuego contra esta propuesta al decir que «habrá que hablar de democracia en este caso».

Analistas sostienen que esta jugada encaja en la estrategia de Libre, que en los últimos meses ha buscado moldear a su conveniencia el esquema de observación electoral. Primero, votó en contra de que el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) y la ASJ, entre otras entidades, fueran parte de los veedores nacionales. Luego, promovió la inclusión de centrales sindicales y magisteriales en la lista de observadores. Ahora, con la posible presencia de Rusia, el oficialismo se aseguraría un aliado internacional en las urnas.

La lectura política es clara: mientras más voces cercanas al Gobierno estén acreditadas como observadores, mayor respaldo tendría Libre en caso de intentar maniobras irregulares, desde la suspensión de elecciones hasta un fraude masivo. La presencia de Rusia, más que garantía de transparencia, despierta temores sobre un blindaje internacional a favor del oficialismo en un proceso electoral ya marcado por la desconfianza ciudadana.