Libre vuelve al libreto del golpe: su recurso político más gastado que nadie cree ya

Libre vuelve al libreto del golpe: su recurso político más gastado que nadie cree ya

A poco más de 40 días de abandonar la Presidencia de la República, Xiomara Castro reapareció en la noche del lunes en la escena política con un mensaje que ya resulta familiar para la ciudadanía: la denuncia de un supuesto golpe de Estado en marcha, esta vez atribuido a “poderes fácticos” y a sectores políticos que, según su versión, buscan desestabilizar el orden constitucional, incluyendo al ex presidente Juan Orlando Hernández, indultado por Donald Trump.

Las declaraciones de la mandataria, difundidas en medio del prolongado proceso postelectoral, han sido recibidas con escepticismo generalizado, tanto dentro como fuera del país. Observadores nacionales e internacionales coinciden en que no existe evidencia alguna que respalde las teorías conspirativas que continúa promoviendo el oficialismo, tras la derrota electoral de su partido, Libre.

Castro aseguró contar con “informes de inteligencia” sobre amenazas reales contra su Gobierno y solicitó el respaldo del pueblo hondureño y del Partido Libre. Sin embargo, estas afirmaciones contrastan con la posición de organismos internacionales y misiones de observación que han descartado escenarios de ruptura institucional y han reiterado que Honduras atraviesa un proceso electoral tenso, pero dentro del marco democrático.

En respaldo a la narrativa presidencial salió Manuel ‘MelZelaya, coordinador general de Libre, quien afirmó que la mandataria es una “demócrata probada” y que respeta la alternabilidad en el poder, aunque, paradójicamente, volvió a advertir sobre un supuesto “golpe electoral” y llamó a movilizaciones en apoyo a Castro. Zelaya aseguró que estas acciones serán “pacíficas”, mientras insistía en que fuerzas externas buscan sabotear el mandato que concluye el próximo 27 de enero de 2026.

Como prueba de la supuesta normalidad democrática, el propio oficialismo anunció que este jueves 18 de diciembre se realizará el traspaso de mando del Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, un acto estrictamente institucional que, lejos de confirmar una conspiración, desmonta el relato de ruptura constitucional promovido por Libre.

Para amplios sectores de la sociedad, el discurso del “golpe” no es más que un recurso político gastado, utilizado para desviar la atención de la derrota electoral y del desgaste de un gobierno que se despide entre denuncias, tensiones y una narrativa que ya pocos creen.