La Asociación de Madres Migrantes de Honduras emitió un comunicado en el que alerta sobre las posibles consecuencias de un fraude electoral en el país y las medidas que Estados Unidos podría tomar en respuesta, las cuales afectarían directamente a miles de familias hondureñas.
Según la organización, las remesas enviadas desde el extranjero representan el 27 % del PIB nacional, y cerca del 90 % provienen de Estados Unidos. Estas transferencias son esenciales para la alimentación, salud, educación y vivienda de millones de personas. Por ello, los posibles impuestos sobre remesas, la congelación de fondos de hondureños en el exterior o la retirada de visas serían un golpe directo a la economía familiar.
La Asociación también advirtió que la imposición de aranceles a productos importados podría encarecer la canasta básica y generar escasez de alimentos. Además, señalaron que está pendiente la resolución definitiva del Estatus de Protección Temporal (TPS) para hondureños en Estados Unidos, cuya posible cancelación afectaría a miles de migrantes y sus familias.
En el comunicado, las madres migrantes hicieron un llamado a garantizar elecciones transparentes y seguras, destacando que la estabilidad democrática y económica de Honduras depende de la protección de los derechos de los ciudadanos y del respeto al voto.
La Asociación concluyó recordando que los migrantes que envían remesas y sus familias merecen vivir sin miedo y con seguridad económica, y que cualquier medida que comprometa sus ingresos afectará directamente la vida de millones de hondureños en el país.

