Durante la audiencia ‘La democracia en peligro: la lucha por elecciones libres en Honduras’, la presidenta del Subcomité para el Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes, María Elvira Salazar, lanzó un llamado directo a las Fuerzas Armadas de Honduras para que no intervengan en tareas electorales ni busquen acceso a la información privada de los votantes, advirtiendo de que cualquier intromisión comprometería la legitimidad de las elecciones del 30 de noviembre.
La congresista expresó preocupación por reportes que indican que la institución castrense habría solicitado acceso a bases de datos sensibles del sistema electoral, algo que calificó como “un paso extremadamente peligroso” para la democracia hondureña.
“¿Desde cuándo los militares tienen que contar votos?”, cuestionó.
Advertencia desde Washington
Según la titular del subcomité, el Congreso estadounidense, junto al Departamento de Estado, seguirá de cerca el rol del estamento militar en estas elecciones. Aseguró que Estados Unidos envia un mensaje “contundente y claro” a la cúpula castrense:
Las Fuerzas Armadas deben garantizar seguridad, no fiscalizar votantes ni interferir en responsabilidades que corresponden exclusivamente a los órganos electorales.
Recordó que la institución militar ha tenido participación clave en momentos de crisis política en el pasado, y enfatizó que este no puede ser un escenario que se repita a diez días de los comicios.
Contexto de alta tensión
La audiencia abordó la polarización política, el clima de desconfianza en torno al proceso electoral y las acusaciones de autoritarismo dirigidas al actual gobierno. La congresista insistió en que Honduras está ante una decisión histórica: elegir no solo a un nuevo presidente, sino definir si el país mantiene su rumbo democrático.
También cuestionó la influencia de Cuba, Venezuela y China en el gobierno actual, así como el proyecto político de la candidata oficialista Rixi Moncada, a quien describió como continuidad del modelo impulsado por Xiomara Castro.
EE. UU. fija posición: elecciones libres y sin intervención militar
La presidenta del subcomité, quien anunció que se desplazará a Honduras para asistir a la celebración de las elecciones, junto a una delegación de congresistas estadounidenses, reiteró que la prioridad de Estados Unidos es que las elecciones se desarrollen sin intimidación, sin colectivos y sin interferencias—ni extranjeras ni militares.
“Que Dios proteja a Honduras, porque su futuro se decidirá ahora”, concluyó.

