La reciente acción del consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, quien intenta recusar a una de sus compañeras dentro del órgano electoral, carece de fundamento legal y resulta improcedente desde el punto de vista jurídico, según explicó el presidente del Consejo de Abogados de Honduras, Gustavo Solórzano.
Solórzano aclaró que la recusación es un acto procesal que solo puede ser promovido por las partes con interés directo dentro de un procedimiento judicial o administrativo. “Un consejero no puede recusar a otro consejero, porque ambos integran el mismo órgano colegiado y no son partes del proceso, sino quienes resuelven en conjunto”, señaló el jurista.
De acuerdo con la Ley Electoral, no existe ningún procedimiento que habilite la recusación entre miembros del CNE. En tal sentido, y conforme a los principios de legalidad y tipicidad administrativa, toda actuación debe sujetarse estrictamente a lo que la ley dispone.
Solórzano también indicó que, incluso aplicando de forma supletoria la Ley Orgánica del Tribunal de Justicia Electoral, los artículos 41, 42, 44 y 45 de esa norma confirman que solo las partes con interés directo pueden recusar, no los miembros del mismo órgano.
“La recusación presentada por el consejero Ochoa es jurídicamente improcedente, carece de fundamento normativo y contraviene la naturaleza colegiada del Consejo Nacional Electoral”, subrayó.
El abogado advirtió además de que esta acción podría tener un trasfondo político, orientado a inhabilitar a una autoridad legítimamente nombrada, lo que alteraría el equilibrio interno del CNE y pondría en riesgo la institucionalidad electoral.
“Pretender inhabilitar a una consejera constitucionalmente designada sería una suplantación de la soberanía popular”, enfatizó.
“Los miembros del CNE representan la pluralidad política y la voluntad ciudadana. Cualquier intento de apartar a uno de ellos sin causa legal erosiona la independencia institucional y la confianza en el proceso electoral.”
A pocas semanas del 30 de noviembre, fecha clave en el calendario electoral, Solórzano llamó a preservar la transparencia, el respeto al marco constitucional y la estabilidad institucional.
“Honduras necesita instituciones fuertes, imparciales y respetadas. Hablar con la verdad y alertar sobre lo que ocurre no es tomar partido: es cumplir con el deber cívico de defender la democracia y garantizar elecciones limpias y legítimas”, concluyó.

