Mientras el país está en vilo por el 30N, Xiomara Castro hace turismo político por México

Mientras el país está en vilo por el 30N, Xiomara Castro hace turismo político por México

A cuatro días de las elecciones del 30 de noviembre, Honduras atraviesa un clima de profunda inestabilidad institucional e incertidumbre electoral. Mientras, la presidenta Xiomara Castro, en lugar de contribuir a la calma y certidumbre nacional, se encuentra de visita oficial en México, donde sostuvo un encuentro con la presidenta Claudia Sheinbaum.

La ausencia pública de la mandataria y la falta de manifestaciones institucionales en medio de la tensión política ha generado cuestionamientos entre analistas y sectores de la sociedad civil, quienes consideran que el país enfrenta uno de sus momentos más frágiles desde el inicio del proceso electoral con una falta de liderazgo presidencial.

El viaje se produjo además en una fecha simbólica: el Día Internacional contra la Violencia de Género. Ese mismo día, organizaciones nacionales divulgaron cifras alarmantes: casi mil mujeres han sido asesinadas en Honduras en los últimos tres años, un indicador que sigue en ascenso y que ha provocado nuevas exigencias de políticas de protección y prevención, sin que el Gobierno de Libre haya implantado ninguna política eficaz contra este flagelo.

Lecturas políticas del viaje

Diversos analistas consultados interpretan el desplazamiento como un movimiento político estratégico del entorno Zelaya-Castro, en un escenario marcado por la posible derrota de Rixi Moncada, candidata oficialista, según encuestas difundidas en las últimas semanas.

Esas interpretaciones sugieren que la visita a México podría formar parte de un eventual plan de repliegue de la familia gobernante en caso de una transición adversa, aunque el gobierno no ha emitido ninguna declaración que confirme o niegue esas hipótesis.

En círculos de análisis regional también se comenta que destinos anteriormente considerados aliados podrían no resultar viables para un eventual refugio político. Venezuela enfrenta un situación límite con las presiones de Estados Unidos por las investigaciones vinculadas al llamado Cartel de los Soles, mientras que en Nicaragua, el gobierno sandinista enfrenta aislamiento internacional y crecientes tensiones internas, escenarios que ponen en duda su estabilidad futura.

Silencio en medio de la tensión

Mientras tanto, en Honduras se mantienen las alertas sobre el desarrollo del proceso electoral, la preparación de las juntas receptoras y los temores ciudadanos sobre eventuales irregularidades.

A la espera del retorno de la presidenta Castro y de una postura oficial sobre la situación interna, el país continúa avanzando hacia el 30N con un clima cargado de preguntas y pocas respuestas y sin un liderazgo presidencial con visión de Estado sin interferencias partidistas.