El alza internacional en los precios del petróleo, agudizada por el conflicto en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz, reabrió en Honduras el debate sobre los impuestos a los combustibles. La diputada liberal Iroshka Elvir reiteró su postura a favor de eliminar esos tributos como medida de alivio económico para la población. Frente a esa propuesta, el economista José Luis Moncada lanzó una advertencia técnica directa: eliminar de golpe ese impuesto es populismo fiscal, no política pública.
La propuesta de Elvir
Elvir anunció que presentará un proyecto de decreto para reducir los impuestos al combustible de forma temporal. La congresista recordó que desde la oposición, durante el gobierno anterior, se exigió eliminar el impuesto al combustible en el contexto del conflicto entre Rusia y Ucrania, y consideró que la posición debe ser coherente ante el nuevo ciclo de alzas. La parlamentaria expresó su esperanza de contar con el apoyo de todas las bancadas, argumentando que la medida traería un beneficio directo para todos los hondureños.
La respuesta técnica de Moncada
Moncada rechazó la lógica de la eliminación inmediata y advirtió que no puede hacerse rehén a la política fiscal del corto plazo. En su cuenta de X, el economista señaló que ese tributo no es marginal, sino que sostiene una parte estructural del presupuesto público, y que su eliminación abrupta abriría un vacío difícil de compensar sin recurrir a endeudamiento o recortes sensibles. Para Moncada, la respuesta correcta no es improvisar sino diseñar: Honduras necesita un enfoque técnico que evalúe elasticidades, impacto inflacionario, costo fiscal y mecanismos de compensación.
El economista planteó como alternativa una reducción gradual, escalonada y condicionada, acompañada de medidas de eficiencia del gasto, ampliación de la base tributaria y combate a la evasión, esquema que permitiría aliviar al ciudadano sin comprometer la sostenibilidad fiscal. También propuso subsidios focalizados al transporte público y sectores productivos, revisión de la estructura de costos en la cadena de combustibles y promoción de energías alternativas para reducir la dependencia del crudo en el mediano plazo. Su conclusión fue contundente: eliminar el impuesto sin hoja de ruta es populismo; reformarlo con criterio técnico es política pública seria.
Elvir responde: «cachureco de clóset y acomodado»
La diputada contestó con un ataque directo a la trayectoria política de Moncada. A través de su cuenta de X, Elvir lo calificó de «cachureco de clóset» y lo acusó de acomodarse a la posición del gobierno de turno. Le exigió que enviara su «análisis técnico» a quienes hoy dirigen el país, recordando que esos mismos funcionarios exigían la eliminación del impuesto cuando estaban en la oposición. «Lo que yo exigía antes, lo exijo hoy… COHERENCIA. Lo que usted antes defendía hoy lo calla… ACOMODADO», escribió la parlamentaria, apuntando a una supuesta contradicción entre las posiciones pasadas y presentes del economista.
Un debate dentro del liberalismo
El cruce de posiciones expone una fractura dentro del Partido Liberal en torno a cómo responder a la crisis energética. Mientras un sector apuesta por medidas inmediatas para aliviar el bolsillo de los ciudadanos, otro advierte sobre la necesidad de garantizar la sostenibilidad fiscal mediante soluciones estructurales y técnicamente sustentadas. El gobierno de Asfura, por su parte, ha anunciado que absorberá el 50% del incremento en gasolina regular y diésel, sin detallar acciones adicionales específicas para mitigar el impacto del alza en la cadena productiva.

