Monseñor Nácher: desterremos la corrupción, la violencia y la indiferencia en Honduras

Monseñor Nácher: desterremos la corrupción, la violencia y la indiferencia en Honduras

En un mensaje cargado de simbolismo y urgencia moral, el arzobispo de Tegucigalpa, monseñor José Vicente Nácher, hizo un llamado al país a construir la paz sobre los cimientos de la justicia y a erradicar tres males que, según él, impiden el bienestar de la nación: la corrupción, la violencia y la indiferencia.

“Señor, mira con bondad a este pueblo que anhela paz y haz que comprendamos que la verdadera paz solo nace de la justicia”, expresó el prelado, al tiempo que pidió “desterrar la corrupción, la violencia y la indiferencia para que florezca en nuestra tierra el amor, la unidad y el servicio”.

Nácher señaló que Honduras vive un tiempo decisivo, en el que la reconciliación y el bien común deben estar por encima de las divisiones políticas y sociales. “Danos un corazón como el tuyo para reconocernos como hermanos, más allá de las diferencias de cualquier tipo”, añadió.

También dirigió un mensaje a quienes ostentan o aspiran al poder, instándolos a actuar con transparencia, responsabilidad y compromiso con el bien compartido. “Ilumina, Señor, a quienes hoy gobiernan y a quienes aspiran a hacerlo, y que todos trabajemos cada día por lo que construye el bien común”, dijo.

El pronunciamiento de monseñor Nácher llega en un contexto marcado por la desconfianza ciudadana, la crispación política y la proximidad de un nuevo proceso electoral. Su mensaje no solo apela a la conciencia de los dirigentes, sino también a la de cada hondureño, recordando que la paz verdadera no se impone, sino que se construye con justicia, solidaridad y compromiso colectivo.

El llamado del arzobispo resuena como una advertencia moral en tiempos en que la corrupción se normaliza, la violencia se multiplica y la indiferencia se vuelve costumbre. La paz, como dijo Nácher, no es un eslogan: es una tarea pendiente que empieza con justicia.